PLATAFORMA
PC, PS5, XBOX SERIES X, XBOX SERIES S,
PLATAFORMA RESEÑADA
PS5,
DESARROLLADOR
Bungie
PUBLISHER
Bungie
FECHA DE SALIDA
05/03/2026

Bungie lo vuelva a intentar
La situación actual en la industria de los videojuegos es muy complicada. Los procesos de desarrollo no solo toman más tiempo, sino que requieren de recursos adicionales para ver la luz del día. Esto no es algo nuevo, ya que este ha sido un dilema desde finales de la década pasada. Para remediar esto, múltiples compañías se han visto en la necesidad de explorar formas de ingresos que vayan más allá del pago único que los usuarios hacen al comprar algún título, con el ocasional DLC. Dentro de estas formas de financiamiento extra, los juegos como servicio se han posicionado como una de las opciones predilectas por las grandes compañías. Sin embargo, por cada caso de éxito, como Fortnite, tenemos múltiples ejemplos de fracasos.
Ya no vivimos el impulso económico causado por la pandemia y, por desgracia, múltiples empresas no lo ven de esta forma. PlayStation es el ejemplo perfecto de esto. Cuando Jim Ryan asumió el rol de CEO de Sony Interactive Entertainment dio pie a una iniciativa con un solo objetivo: crear múltiples juegos como servicio con la intención de capitalizar la situación en la que el mundo se encontraba. Pese a que muchos señalaron que esta era una mala idea, la directiva avanzó, y su primera gran propuesta, Concord, fue un rotundo fracaso, al grado de que la mayoría de estos planes fueron desechados casi inmediatamente. Tras esta purga, solo un par de proyectos se mantuvieron con vida, entre ellos Marathon, el siguiente título de Bungie, creadores de Halo y Destiny.
Bungie es uno los principales responsables de esta fiebre por los juegos como servicio, ya que Destiny logró dar pie a esta tendencia en el 2014, y su secuela se convirtió en una pequeña mina de oro, la cual ha comenzado a escasear. De esta forma, Marathon se posiciona como el siguiente gran paso, no solo para sus desarrolladores, sino para PlayStation, quienes no se pueden dar el lujo de repetir otro caso como el de Concord. ¿Es Marathon el juego que todos estábamos esperando? ¿El título tiene el potencial de gozar de una larga vida en esta industria? Descubre las respuestas a estas y más interrogantes en nuestra Atomix Review.
Botín, el nombre del juego
Marathon es un PvPvE shooter de extracción en primera persona. ¿Qué significa esta combinación de palabras? Bueno, estamos ante un juego como servicio en donde nuestro objetivo es conseguir recursos, mejorar a nuestro personaje y pelear contra enemigos, ya sean otros jugadores o los robots controlados por la inteligencia artificial que se oponen a nosotros. No es un concepto nuevo, y aquellos que jugaron ARC Raiders el año pasado sabrán exactamente el tipo de experiencia que Bungie nos presenta.
El trabajo de Bungie no cuenta con una campaña o un modo single player. Todo lo que haces en Marathon está relacionado directamente con el multiplayer. Sin embargo, el objetivo del juego no es simplemente entrar a una partida y vencer a tus rivales. El título nos presenta diferentes facciones, cada una ofreciendo diversos contratos que funcionan como las misiones principales y nos dan acceso a los múltiples sistemas de progresión que tiene esta entrega. Aunque completar estos retos nos ofrece un beneficio notorio, el título gira alrededor del botín. A diferencia de otras experiencias, los shooter de extracción se enfocan en crear ambientes hostiles, donde puedes perder todo tu equipo al morir en una partida.
En Marathon, ninguna de tus armas o ítems son permanentes. Todo lo puedes perder en un instante si no eres cuidadoso. Morir en este juego va más allá de simplemente tener que reiniciar una misión, ya que cada derrota es un golpe a tu moral del cual es complicado recuperarse. Esto crea una dinámica muy interesante en donde siempre tienes que arriesgar algo. Pese a que el título nos ofrece un set predeterminado en caso de que no tengas algo propio, esto no es suficiente para superar los retos que Tau Ceti IV, el planeta en donde se desarrolla esta entrega, nos presenta.
En cada mapa encontramos cajas, bolsas y todo tipo de contenedores que ocultan un mejor equipo. Esto puede ir desde un rifle especial que funciona de forma única, pasando por ítems que expanden nuestro escudo, hasta recursos especiales que se usan para mejorar las habilidades de cada personaje. Sin embargo, el equipo más valioso no lo verás al aire libre. Usualmente, los elementos más preciados están protegidos por robots de la UESC, quienes funcionan como enemigos controlados por la inteligencia artificial. Lo interesante es que no eres el único compitiendo por estos artículos. No solo los otros dos miembros de tu equipo pueden llevarse alguna pistola antes que tú, sino que hay otros jugadores rondando en la misma partida.
Aquí es donde Marathon se presenta formalmente. Si bien buscar mejores ítems y conseguir nuevas armas es importante, también tienes que saber usarlas. Aunque no estamos hablando de partidas del tamaño de un battle royale, cada mapa acepta una buena cantidad de jugadores, lo que significa que en cualquier momento puedes entrar en un combate contra otras personas. Para la sorpresa de nadie, Bungie nos presenta un fenomenal sistema de disparos en primera persona. No solo cada arma es única, sino que hay una espectacular sensación de respuesta entre el control y lo que ves en pantalla. Claramente hay una diferencia notoria entre una SMG y un metralleta, y la experimentación es algo que el título incentiva en todo momento. Aunque la suerte es un factor a considerar, tus habilidades son lo que determinan al campeón de un enfrentamiento. Si ganas, obtendrás su botín. Sin embargo, la derrota significa que perderás todo tu equipo.
El único tropiezo que comete Bungie en este sentido es la interfaz del juego. Abrir una caja con ítems, armas, accesorios y todo tipo de recursos es abrumador. Pasarán varias horas hasta que tengas una idea de qué hace qué en este mundo, lo cual significa que tienes que invertir un par de segundos revisando un menú poco amigable, lo cual puede llevarte a la muerte en un instante. Incluso cuando logras reconocer los íconos y tener una idea de cómo funcionan ciertos elementos, aún necesitas detenerte y leer para comparar dos aditamentos que pueden lucir idénticos, pero funcionan de formas diferentes que no vas a comprender al inicio.
Este es el ciclo de juego en Marathon. Nada es permanente, y el juego te incita a experimentar cada momento posible. Tú decides si entras en combate utilizando un arma especial, pero siempre con la preocupación de que la vayas a perder. El miedo es una sensación importante a considerar y, afortunadamente, Bungie creó una experiencia que constantemente te incita a enfrentarte a esta emoción. El baúl que está a nuestra disposición es limitado, por lo que no puedes tener una colección infinita, obligándote a adentrarte en los diferentes territorios de Tau Ceti IV con materiales que tal vez nunca vuelvas a ver. Afortunadamente, siempre sientes que cuentas con el equipo adecuado para avanzar, ya que el título constantemente te recompensa con armas y aditamentos especiales, todo esto al completar contratos con las diferentes facciones.
Una vez elegido el contrato que desees completar, algo que puede ir desde recolectar cierta cantidad de recursos o eleminar un número especifico de enemigos, hasta completar una secuencia de tareas complejas en cierto orden, es momento de seleccionar un mapa. Por el momento, solo hay tres zonas dentro de Tau Ceti IV, aunque más están por llegar. Cada una nos presenta una dificultad diferente que determina el tipo de riesgos naturales que están en nuestro camino. En Perimeter, por ejemplo, la inteligencia artificial es poco agresiva y lo único por lo que tienes que preocuparte son otros jugadores. Sin embargo, Outpost es el caso contrario. Junto a otros usuarios, también hay riegos elementales, como tormentas eléctricas, y la inteligencia artificial se convierte en un verdadero problema.
Por último, pero no menos importante, Marathon también nos permite elegir diferentes personajes. La personalización no solo se basa en el tipo de armas que tengas a tu disposición, ya que puedes elegir a un héroe, o Shell como se le conocen en este título, cada uno con habilidades especiales. El Destroyer, por ejemplo, funciona como un tanque, capaz de crear un escudo que puede proteger a un equipo en una situación complicada y, cuando llega el momento, desatar una lluvia de misiles contra sus enemigos. Triage, por su parte, es el doctor, capaz de invocar un dron que constantemente recupera la salud de un miembro del equipo y puede revivir al instante a un aliado caído. El más interesante del grupo es Rook, el cual entra a la mitad de una partida completamente solo, causando caos y aprovechándose de la complicada situación en la que seguramente se encuentran otros jugadores.
Es una selección interesante que cambia de forma sustancial la movilidad y el rol de un jugador en su equipo. Claro, nada te impide tener un grupo conformado por tres Triage o tener algo más balanceado. Bungie ha creado un juego que incita a la constante experimentación. Más allá de un par de aditamentos, todas las armas funcionan con los Shells, por lo que tienes la libertad de elegir qué camino tomar en cada partida. Considerando que estamos hablando de una experiencia con una dificultad más elevada de lo normal, tener tantas opciones como sean posibles ayuda a que el jugador encuentre su estilo de juego preferido.
Marathon es hostil en todo momento, y si bien esto puede alejar a más de una persona, también es perfecto para los fans del género. Arriesgar tu equipo en cada partida da pie a momentos de completa decepción tras una derrota, pero también crea una sensación de éxtasis al obtener la victoria. Si bien puede ser difícil adentrarse a este título sin previo conocimiento del género, con una curva de aprendizaje muy difícil, una vez que te tomas el tiempo necesario para entender cómo es que funciona el trabajo de Bungie, tendrás frente a ti una experiencia cautivadora.
Contratista espacial
Marathon no es una nueva propiedad, sino una entrega más en el universo que Bungie creó en 1994 para PC. Sin embargo, esto no significa que tienes que jugar la trilogía original para entender qué está pasando en este título. En su lugar, el estudio ha creado una experiencia que puede ser disfrutada por todos los jugadores. Sin embargo, este no es el enfoque del juego. La historia es un elemento adicional que le da un contexto narrativo a nuestras acciones, presentándonos un mundo muy atractivo, pero al cual no le interesa ofrecer información de una forma tradicional, ocasionando que más de una persona ignore este aspecto casi por completo.
Marathon se desarrolla en el planeta Tau Ceti IV en el año 2893, 99 años después de los eventos de la primera entrega. Aquí, los colonos humanos de la UESC Marathon, una nave construida a partir de la luna marciana Deimos, han comenzado una expansión que ha entrado en conflicto con diferentes organizaciones y empresas. El jugador asume el papel de un Runner, un ser de cuerpo robótico y conciencia humana, el cual tiene como objetivo principal cumplir contratos creados por las diversas facciones y, en el camino, obtener la mayor cantidad de recursos posibles.
Esa es la premisa básica de Marathon. Al ser un juego como servicio, el título opta por un aspecto minimalista en donde la progresión está directamente relacionada con la información que esta experiencia nos presenta. Cada contrato está ligado a una facción, quienes nos ofrecen un mayor contexto sobre el mundo en el que nos encontramos, los conflictos entre diferentes grupos, la naturaleza de nuestro trabajo y mucho más. Es una aproximación bastante sencilla, pero una que resulta ser efectiva conforme más tiempo pases con esta entrega.
Cada facción tiene una personalidad única que se refleja en las conversaciones que tienes al cumplir cierta tarea y, principalmente, en los diversos objetivos que nos ofrecen. CyberAcme, por ejemplo, es el grupo inicial, el cual nos presenta poco a poco a otros grupos y funciona como un tutorial para el tipo de actividades que podemos realizar a lo largo del juego. Sekiguchi, por su parte, se especializa en los cuerpos de los Runners, por lo que aquí descubres más de la naturaleza de nuestros personajes, al mismo tiempo que cumples encargos enfocados en recibir daño o explorar la movilidad de tu Shell.
Las más interesantes son Traxus y Arachne, las cuales se enfocan en el combate. La primera de estas te encarga misiones dedicadas a combatir a la UESC, organización que funciona como los NPC agresivos con los que constantemente peleas, mientras que el segundo te pide combatir contra otros jugadores. Es una dinámica interesante, en donde las seis facciones se especializan en los diversos puntos que comprenden la experiencia de Marathon. Si bien muchas de estas misiones se pueden sentir como tutoriales, también es cierto que hay encargos más avanzados que nos piden realizar tareas complejas que bien pudieron formar parte de un juego single player más tradicional.
Lamentablemente, Marathon es poco claro con muchos de sus objetivos. Hay misiones que nos piden ir a ciertas zonas y hackear computadoras u obtener ítems que no tienes idea cómo lucen. Es muy probable que falles en tus primeros contratos, ya que el juego no hace una clara distinción entre elementos que son importantes y aquellos que son comunes. Un objetivo en particular fue extremadamente tedioso, ya que me pedía extraer un ítem cualquiera, y pasé varios minutos buscando, pensando que era un objeto único. Bungie claramente necesita proporcionar indicaciones más claras.
A la par, Marathon logra sobresalir para aquellos que juegan con extraños en línea. Cada uno de los contratos, sin importar qué tan sencillo puede ser, deja el espacio necesario para que el jugador y sus dos acompañantes logren crear su propia historia. Todos los equipos están compuestos por tres personas reales, y el título usa chat de proximidad, no solo para compartir información entre ellos, sino para interactuar con otros grupos en una situación similar. Esto abre la puerta a un sinfín de posibilidades en donde la piedad de algún extraño puede salvarte, la torpeza de tus compañeros atrae la destrucción o tu valentía hace que tus amigos logren sus objetivos mientras tú distraes a cierta facción enemiga.
Claro, esto significa que la calidad de la experiencia narrativa depende sustancialmente de si estás jugando sin algún tipo de comunicación, si tienes amigos a tu lado, si tu equipo está conformado por expertos o gente que apenas comenzó a jugar ayer. Es una moneda en el aire, pero Marathon fue construido para este volado. Si bien no todas las partidas van a estar llenas de momentos memorables, esto es algo que vas a experimentar si le das una oportunidad a esta entrega. Con el paso del tiempo, el trabajo de Bungie deja de ser solo sobre conseguir loot y se transforma en una batalla de sobrevivencia que, con el grupo correcto, te mantendrá pegado al control por horas.
Marathon es una experiencia que no se enfoca en su historia. Claro, completar contratos da pie a conversaciones y cajas de texto que revelan más información sobre este mundo y sus diferentes facciones, pero el trabajo es mínimo, y es muy fácil que cualquier jugador ignore este elemento por completo, o no logre entender bien qué está pasando. Sin embargo, aquí es donde entra la naturaleza del género, y nos ofrece aventuras con momentos divertidos, tragedias que jamás olvidarás y batallas que pueden crear amistades con extraños. Si bien estas aventuras espaciales no son tan comunes, suceden, y cuando te ocurren a ti o a tus amigos, queda claro que Marathon llegó para quedarse.
Deleite visual
Marathon es una experiencia visual increíble. Bungie, pese a todas sus controversias de plagio, ha creado un mundo atractivo que es capaz de transportar a los jugadores a un rincón de la galaxia que bien podría existir en un par de siglos. Tau Ceti IV es un planeta en una constante lucha entre sus hábitats naturales y la industrialización que llegó con la colonización humana. Todo acompañado de un diseño industrial que parece el sueño de todos los fans de Apple. El minimalismo choca con colores brillantes y estructuras que parecen fueron creadas usando impresoras en 3D.
El título brilla por su dirección de arte. Es genuinamente hermoso ver cómo el clima cambia en Tau Ceti IV, pasando de un día soleado a una tormenta eléctrica de partida en partida. A la par, Bungie nos presenta una paleta de colores muy fría, con azules y blancos dominando cada escenario, con el ocasional túnel rojo fosforescente causando un golpe a la vista. El diseño industrial es algo que sobresale en todo momento, pero el juego no logra un balance en su mundo.
Todo lo que hagas en Marathon se lleva a cabo en instalaciones cuadradas. Pese a que Tau Ceti IV es un planeta con una gran vegetación, el título rara vez te pide explorar más allá de las zonas militares. Esto es una oportunidad desperdiciada que, espero, con el paso del tiempo cambie con más misiones que se desarrollen en los pantanos y bosques que aquí encontramos. A la par, es imposible no hablar sobre el diseño de los Shell y las armas, elementos que le dan una clara identidad a esta experiencia sobre otros juegos con una estética similar.
Cada pistola, rifle, escopeta y herramienta de daño es una combinación entre el diseño tradicional que vemos en otros juegos de disparos, con una serie de elementos futuristas que, una vez más, da la impresión de que fueron creados usando impresoras 3D. Todos son cuadros y rectángulos que han sido pegados hasta darles una forma reconocible. Es función sobre forma. Sin embargo, no se puede decir lo mismo de los Shells, los cuales tratan de presentar elementos distintivos entre ellos, pero la mayoría lucen idénticos y rara vez transmiten sus roles.
Destroyer y Triange son casos en donde sus diseños sí logran transmitir sus funciones en el equipo. Cada uno cuenta con elementos distintivos, como las cruces rojas que demuestran el rol de curandero o las gigantes hombreras que dejan en claro la posición de tanque. Lamentablemente, el resto son muy similares. Claro, hay múltiples aspectos que los hacen resaltar el uno del otro, pero Vandal tiene la misma filosofía de diseño de Thief, es decir, una complexión esbelta, muy femenina, con una pieza tecnológica en la cabeza, lo cual no emite de forma adecuada sus roles.
A la par , y como ya lo mencioné, la interfaz del juego es una pesadilla. Cada menú está cargado de información y, en un juego enfocado a la velocidad, el tener que detenerse a leer de forma constante es algo que va en contra de la filosofía del género. Lo mismo se puede decir de las interacciones con las facciones, las cuales están acompañadas de grandes animaciones, pero todo se reduce a conversaciones estáticas que pueden llegar a aburrir a más de una persona fácilmente.
Si bien Marathon es una gran experiencia visual, el trabajo de Bungie no está libre de tropiezos que, si bien no arruinan el juego, claramente necesitaron una o dos revisiones adicionales. Tau Ceti IV es un fantástico planeta, pero uno que no proporciona algún incentivo para explorarlo. Afortunadamente, las instalaciones humanas funcionan a la perfección al momento de pelear, y son zonas atractivas que le otorgan una identidad muy marcada al título, motivando a más de una persona a perderse en los laberintos industriales que aquí encontramos.
Asesino silencioso
La gran presentación de Marathon no termina con su apartado visual, ya que el juego también cuenta con fenomenales composiciones que, lamentablemente, son opacadas por el diseño sonoro. El trabajo de Ryan Lott logra encapsular a la perfección el futuro distante en el que se desarrolla el juego, creando una atmósfera única que se siente hostil y familiar al mismo tiempo. El resultado es una experiencia que, pese a pasar desapercibida por muchos, vale mucho la pena.
Marathon nos presenta una combinación de house, techno y synthwave, en donde los elementos electrónicos se fusionan con las voces humanas para formar una armonía entre máquina y piel. Lo que Ryan Lott ha creado bien podría sonar en un club a las 2:00 AM en Londres. Todo funciona de maravilla con la dirección de arte, dándole vida a las máquinas que recorren cada instalación militar y hacen que caminar por los pasillos de las abandonadas fábricas sea una experiencia tensa, sirviendo como preámbulo para cada enfrentamiento.
Cuando llega el momento de pelear, el techno desaparece y, en su lugar, escuchamos disparos. El diseño de audio es parte fundamental de la experiencia, y Bungie ha logrado crear sonidos únicos que le dan vida a cada una de las armas que aquí encontramos, a los escudos eléctricos y al metal chocando contra el metal. Considerando que no estás solo en cada partida, el ruido también funciona como un elemento que nos avisa si algún enemigo está cerca, y puede alertar a otros de tu presencia, haciendo que presionar el gatillo sea algo más peligroso de lo que uno podría pensar.
Bungie ha creado una experiencia sonora espectacular. El trabajo de Ryan Lott es impresionante, y si bien no es la estrella del juego, sus composiciones ameritan que las escuches al menos una vez. Por su parte, el diseño sonoro de Marathon no solo funciona como un elemento que crea una mayor inmersión, sino como una forma más de identificar los peligros en una partida. El resultado es tan impresionante que muchos ni siquiera se van a dar cuenta de lo bien integrada que está en el título.
Una misión no es suficiente
Si bien Marathon funciona de gran forma como un shooter de extracción y su estructura da pie a momentos que pueden llegar a ser memorables, aún queda una pregunta por resolver: ¿qué tan bien funciona al ser un juego como servicio? Bungie ha creado una experiencia divertida, de eso no hay duda. Sin embargo, perdurar en este mercado requiere más que eso. Los desarrolladores tienen que crear contenido de forma constante y, ante todo, necesitan mantener una base de jugadores lo suficientemente grande que amerite que Sony gaste los recursos necesarios para darle soporte a este título durante un par de años.
En este sentido, aún es muy pronto para tener una respuesta concreta. Marathon claramente tiene mucho potencial. Sin embargo, esta no es una experiencia para todos. El título es complejo, y sus primeras cinco horas son tediosas, llenas de momentos que pueden enfurecer a los jugadores, con un avance lento y una curva de aprendizaje que no todos están dispuestos a tomar. El juego no explica muy bien cómo es que funcionan todos sus elementos. El tutorial se queda muy corto, y los desarrolladores esperan que aprendas todo lo necesario al fallar constantemente. A la par, el sistema de progresión tarda algo de tiempo antes de comenzar a funcionar adecuadamente.
Al completar contratos con las seis facciones disponibles, tu rango sube de nivel. De esta forma, cada grupo expande los ítems en sus tiendas únicas, las cuales utilizan los créditos que consigues en partidas. Esto te permite comprar más y mejorar armas en caso de que tu equipo preferido desaparezca tras fracasar en una partida. A la par, cada grupo cuenta con su respectivo árbol de habilidades, y aquí es en donde una considerable parte de los recursos que consigues en Tau Ceti IV son utilizados. Ahora, no esperen que esto cambie la forma en la que funcionan los Shell. En su lugar, aquí encontramos pequeñas mejoras que aumentan la resistencia de los Runners al caer o hacen que sea más rápido agarrar ítems de las cajas que hay por todos lados.
Lo interesante, y lo que probablemente sea un problema para más de una persona, es que Bungie eliminará toda la progresión al terminar la temporada. Más allá de tus skins y otros elementos cosméticos, todo lo que consigas será desechado eventualmente, lo quieras o no. Esto bien puede crear un sentimiento de libertad, en donde no necesitas cuidar tu equipo de una forma sagrada, pero también existe la posibilidad de que más de una persona no quiera invertir su tiempo y dinero real en algo tan efímero.
Hablando del dinero real, Marathon cuenta con un pase de temporada en donde encontramos solo elementos cosméticos, como skins y stickers para las armas. Parte de este sistema de recompensas es gratuito, pero la otra mitad requiere de un paquete premium, por el cual tienes que pagar. A la par, la tienda que usa nuestra moneda, y en donde encontramos trajes adicionales para los Shells, está diseñada para sacarte tanto dinero como sea posible. Por ejemplo, comprar una vestimenta adicional cuesta 1,200 créditos, pero solo hay paquetes de 500 por $5 dólares y 1,000 por $10 dólares. Esto significa que necesitas gastar, sí o sí, $15 dólares. Si bien el diseño de personajes es muy llamativo, es probable que no todos deseen apoyar este tipo de prácticas.
Más allá de esto, Bungie ha prometido lanzar más contenido para el juego en un futuro, incluyendo un cuarto mapa enfocado al end-game en solo unas semanas. Sin embargo, esto no va a cambiar la experiencia. Marathon seguirá siendo un shooter de extracción PvPvE sin importar cuántas zonas adicionales tenga y el sistema de disparos en primera persona se mantendrá intacto. La cuestión: ¿esto es más que suficiente para mantener una sólida base de fans por años? Solo el tiempo lo dirá.
Marathon es divertido cuando juegas con amigos y en esas partidas ocasionales en las que los desconocidos que se unen al grupo son buenos jugadores. Sin embargo, adentrarse a este mundo solo o con agresivos extraños probablemente evite que más de una persona invierta su tiempo en esta experiencia. Pese a que el título tiene chat de proximidad, lo que en teoría significa que puedes hablar y negociar con otros jugadores fuera de tu equipo, la comunidad es poco amigable. No he tenido una sola interacción que no acabe en disparos, y si bien esto puede ser diferente para algunos, es poco probable que veamos un cambio de actitud dentro de la comunidad.
Hay mucho potencial en Marathon, pero al enfocarse más en el público hardcore, existe la posibilidad de que el trabajo de Bungie no tenga tantos jugadores como esperan los desarrolladores. Esa es la mayor diferencia con otros fracasos que hemos visto en los últimos años. El nuevo juego está lejos de ser malo, pero es algo difícil de recomendar para personas que desconocen este género. Está claro que el estudio piensa darle el soporte adecuado a esta experiencia, incluso si esto se reduce solo a más mapas, armas y personajes.
¿Llegó para quedarse?

¿Marathon es el futuro de los juegos como servicio? No. Está lejos de ser la revolución que Destiny o Fortnite lograron, pero no tiene que serlo. El trabajo de Bungie es de primer nivel. Claro, hay un par de tropiezos, como una interfaz complicada de entender, una falta de instrucciones claras para cada contrato, una narrativa que, aunque es bastante interesante, es confusa y cero atractiva. Pese a esto, el título es capaz de enganchar al jugador, siempre y cuando el usuario tenga la paciencia para llegar a este punto.
El juego nos presenta un gran reto, enfrentamientos cardíacos, tensión en todo momento por la posibilidad de perder el equipo y un espectacular sistema de disparos en primera persona. Sin embargo, no disfrutas de esto al instante. Para llegar a este punto tienen que atravesar una tediosa colina de dificultad. Estoy hablando de que las primeras cinco horas que pases en Marathon serán cansadas, y en más de una ocasión vas a querer dejar de jugar, algo que tal vez no sea tan pesado en compañía de amigos o los extraños adecuados. Afortunadamente, una vez que pasas este punto, es probable que no pares de jugar.
Dentro de la esfera de juegos como servicio, Marathon no es tan agresivo en su monetización, pero lo que ofrece no vale la pena, al menos en la primera temporada. No hay un incentivo para comprar el pase premium o gastar dinero real en las skins de los Shells. A la par, el hecho de que el sistema de progresión será reiniciado cada tres meses hará que más de una persona no esté interesada en invertir su tiempo en esfuerzos que serán desechados constantemente, sentimiento que también se puede aplicar al ciclo casual del juego, en donde perder significa que tu equipo desaparece.
Marathon es un juego difícil de recomendar. Es innegable que Bungie ha hecho un gran trabajo con este título, pero no es una experiencia para todos. El título es demasiado agresivo para gran parte del público, e incluso aquellos que estén interesados pueden desilusionarse con la curva de aprendizaje. Aún está por verse si este trabajo tiene lo necesario para sobrevivir este complicado periodo para los juegos como servicio, pero si alguien puede hacer esto posible es Bungie.





































































