PLATAFORMA
PC, PS5, XBOX SERIES X, XBOX SERIES S, SWITCH 2,
PLATAFORMA RESEÑADA
PS5,
DESARROLLADOR
Ryu ga Gotoku Studios
PUBLISHER
Sega
FECHA DE SALIDA
12/02/2026

El dragón renace
Los remakes son algo muy común hoy en día. Por mucho que nos gustaría que todos los videojuegos fueran accesibles, la realidad es que, incluso si este fuera el caso, no todos los jugadores estarían interesados en enfrentarse a experiencias que están fuera de los estándares actuales. Esto puede sonar triste, pero es la realidad. De esta forma, múltiples compañías se han dado a la tarea de crear remakes para actualizar cada aspecto posible, y así un nuevo público tenga la oportunidad de disfrutar títulos que muchos consideramos clásicos. Sin embargo, este es un proceso muy complicado, y los equipos corren el riesgo de cambiar mucho, eliminar aspectos que son clave, o simplemente ignorar qué es lo que hace especial a cierta entrega, arruinado por completo la relación que tienen los fans con un estudio en el proceso.
En febrero de 2009, Yakuza 3 llegó al mercado y fue un paso muy importante para la serie. Si bien la versión que llegó al PS3 en occidente el siguiente año estuvo plagada de problemas de localización, no fue sino hasta el 2018 que gran parte de la comunidad moderna tuvo la oportunidad de disfrutar de esta aventura gracias a una remasterización. Sin embargo, esta entrega está lejos de ser perfecta. Gracias a un sistema de combate rígido y a una historia con un ritmo poco amigable, muchos consideran a este título como la oveja negra de la serie, por lo que la idea de un remake al estilo Kiwami fue uno de los deseos más grandes de la comunidad por años.
Lamentablemente, este sueño se ha convertido en una pesadilla para muchos. Debido a una desafortunada contratación, múltiples filtraciones y un apartado visual que no está a la par de lo visto en entregas pasadas, la perspectiva de la comunidad sobre Yakuza Kiwami 3 ha sido negativa. Estamos ante lo que probablemente sea un antes y después para la serie, para bien y para mal, y hay muchas dudas respecto a este título. ¿Es Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties la versión definitiva de este título? ¿Acaso el odio de la comunidad es justificado? Descubre las respuestas a estas y más interrogantes en nuestra Atomix Review.
Sin corazón
Pese a todas sus pormenores, la historia de Yakuza 3 es considerada una de las mejores en la serie. Sin embargo, un ritmo cuestionable y un énfasis en aspectos que subsecuentes entregas abandonaron han afectado a la reputación de este título. De esta forma, Yakuza Kiwami 3 tenía el potencial de remediar esto, pero en su lugar opta por eliminar por completo todo lo que hizo especial al juego de 2009. En su búsqueda por ofrecer una experiencia más directa, Ryu Ga Gotoku Studio nos ofrece una imitación que presenta los eventos originales, pero sin el corazón que hacía de esta una de las aventuras más interesantes de Kazuma Kiryu.
Tras la guerra entre el Tojo Clan y la Omi Alliance, Kiryu toma las riendas de Morning Glory, un orfanato en Okinawa, alejado de todos los conflictos de los yakuza. Sin embargo, su tranquila vida junto al mar corre peligro después de que un fantasma del pasado trae consigo una tormenta para el mundo criminal de Japón. Para salvar el hogar de su nueva familia, el Dragón de Dojima decide regresar a Kamurocho y, junto a viejos y nuevos aliados, se da a la tarea de descubrir la verdad detrás de un complejo complot político que pone en riesgo su vida y la de sus seres queridos.
Yakuza Kiwami 3 mantiene intacta la estructura y la trama general del juego original. Esto significa que estamos ante una aventura que examinar la relación que hay entre el gobierno y el bajo mundo de Japón. Es una aproximación bastante interesante que toma en consideración los eventos de los dos juegos pasados, y decide explorar temáticas diferentes. Si bien en muchos sentidos Kiryu reacciona a los sucesos que ocurren a lo largo de las 15 horas que dura la campaña principal, es su relación con el resto del elenco lo cual hace que este sea uno de los relatos más amados en toda la serie. A la par, hay una clara temática que se va construyendo gracias a todas las interacciones entre personajes principales y secundarios.
A lo largo del juego hay un claro tema sobre la paternidad, y la forma en la que la cabeza de la familia no solo protege a una nueva generación, sino que los guía para ser mejores personas. Si bien esto tiene resultados positivos, como es el caso entre Kiryu y los niños del orfanato, en la otra cara de la moneda tenemos a Daigo Dojima y Yoshitaka Mine, en donde las visiones que tiene cada uno chocan. Esta es una de las razones por las cuales el ritmo en la entrega original es lento. El título tiene que tomarse el tiempo necesario para ver a nuestro protagonista ser un padre, y el título de 2009 ejecuta esto de una gran forma, incluso si esto significa pasar un par de horas sin la acción característica de la serie. Lamentablemente, Yakuza Kiwami 3 se queda a medias.
Para enfrentarse a las críticas negativas relacionadas con el ritmo de la historia, Yakuza Kiwami 3 cambia por completo el papel del orfanato. Con el objetivo de hacer que las primeras horas sean más directas y no obliguen al jugador a estar atrapado en un limbo de cinemáticas, el remake convierte a Morning Glory en minijuego completamente opcional. Si bien no hay algo completamente malo con esto, ya que permite que el jugador decida cuándo avanzar con la trama principal, el nuevo título falla por completo al entregarle a una nueva generación todo lo que hizo especial a esta sección originalmente.
Por medio del minijuego del orfanato, Kiryu puede interactuar con los niños y conocer sus problemas de forma más personal. Una vez más, la idea es positiva, ya que esto le da a personajes como Koji o Izumi la oportunidad de recibir la atención que no tuvieron en la entrega original. Otros, como Taichi, tienen un arco completamente nuevo, y el resultado es inferioir; aunque también es cierto que huerfanos como Ayako reciben un segmento que es mejor que lo visto en 2009. Sin embargo, la ejecución de la mayoría de las secuencias falla en cada sentido posible, ya que elimina todo lo que las hacía especiales. El peor caso de esto es la relación entre Riona y Mitsuo, La idea general se mantiene intacta, es decir, Mitsuo trata de expresar sus sentimientos por Riona, y al final la defiende de unos niños que se burlan de su quemadura. Sin embargo, y por una extraña razón que no tiene sentido, Riona ya no menciona que no saldría con alguien de color.
Lo que hacía atractiva esta secuencia en el juego original no era decirle a Mitsuo como vestir o ver al niño ser valiente, sino que era presenciar cómo Riona se daba cuenta de que la piel no define el valor de una persona. Es un mensaje anti-racimo bastante sencillo, pero uno que funciona de gran forma en el contexto de los personajes. Sin este importante detalle, no hay un verdadero peso detrás de las acciones de Mitsuo y, especialmente, no se crea una relación fuerte entre el jugador y estos dos huérfanos. Lo peor de todo, es que este no es el único caso similar. El segmento de Shiro, que en el título de 2009 nos muestra a Kiryu enfrentado el problema de bullying de una forma madura al hablar directamente con los padres, en Yakuza Kiwami 3 es sustituido por una sección en donde el protagonista resuelve este dilema con sus puños, dejando de lado todo lo que hace única a esta parte.
Lo peor de todo, es que esto no solo afecta a los niños, sino también a Rikiya y a Mikio. En el juego original, estos dos personajes interactúan constantemente con Kiryu y los niños, ayudando en cada situación posible, lo cual crea una relación que culmina de gran forma en el último tercio de la aventura. Sin embargo, en Yakuza Kiwami 3, el dúo no aparecen en una sola de las secciones de los huérfanos, lo cual ocasiona que los eventos que ocurren en el Capítulo 11 no tengan el mismo impacto, y es probable que los nuevos jugadores no logren familiarizarse con los miembros de la Familia Ryudo.
El juego está repleto de estos cambios que, bajo la intención de hacer más directa la historia, arruinan por completo varios momentos o nos expone a personajes que son diferentes a los que vimos en 2009. Rikiya es el ejemplo perfecto. Aunque es agradable que el remake integró sus misiones secundarias en la aventura principal, el guion nos presenta a alguien totalmente distinto. En lugar de ser un yakuza de poco temperamento que defiende el nombre de Okinawa y ayuda a todo aquel en problemas, Yakuza Kiwami 3 nos muestra a una persona tranquila, incapaz de reaccionar cuando es visto como inferior. Esto resulta en un acompañante con una personalidad doble. Por un lado, el título conserva sus momentos más memorables, pero todas las modificaciones nos muestran a alguien nuevo, quien parece está en constante choque consigo mismo y, por consecuencia, no tiene el mismo impacto en la historia.
Estos cambios no se limitan a la historia principal, ya que el contenido opcional también sufre. La trama de The Reapers, por ejemplo, está de regreso, pero la Honest Living Association no está presente en el remake, lo cual convierte a esta sección en solo batallas contra enemigos difíciles. Los desarrolladores han dejado de lado el tema de las segundas oportunidades para los criminales, uno de los puntos principales en toda la serie. Incluso substories memorables, como la conclusión de la trilogía de Akimoto y Mizuki, así como Talking About Me, la cual es una gran representación de la comunidad trans, han sido eliminadas sin razón aparente. Por alguna extraña razón, Yakuza Kiwami 3 tiene miedo de tocar ciertos temas, como lo son el racismo y las personas LGBTQ+. Por si fuera poco, no hay rastro alguno de Mack y Sotaro Komaki, algo que no tiene sentido considerando que el entrenador ha estado presente en todas las aventuras de Kiryu.
Podría estar horas listando todos los cambios negativos en la historia de Yakuza Kiwami 3, pero el mayor error del remake es no saber qué hizo especial al título original. Estoy a favor de modificaciones y de eliminar contenido con el objetivo de hacer que una aventura sea más amigable para el público actual. Sin embargo, es ridículo que el título mantenga todos los momentos clave de la entrega original, pero deje de lado los aspectos que le dan un verdadero peso emocional, lo cual también borra o reduce la importancia temática de los eventos principales y secundarios.

Ahora, no todas son malas noticias. Algunas de las secciones que han sido eliminadas son positivas, por lo que ya no tendrás que perseguir a Mame tres veces, y la trama principal se ha expandido con nuevas secciones y cinemáticas enfocadas en personajes como Tsuyoshi Kanda y Goh Hamazaki, las cuales solucionan sus prematuras salidas de la historia original. Por si fuera poco, Yakuza Kiwami 3 introduce Dark Ties, una campaña de poco más de tres horas protagonizada por Mine, la cual nos da un gran vistazo a este antagonista, cómo entró al Tojo Clan, su relación con Diago, y qué lo llevó a tomar el camino que recorre en la campaña principal.
Dark Ties un gran agregado. Aunque es algo corto y sufre de un pésimo antagonista, este contenido hace un buen trabajo al mostrarnos más de Mine dos años antes de los eventos principales. Lo mejor de todo, es ver la forma en la que interactúa con otros personajes. Es muy agradable por fin ver a Diago como un carismático líder y, para mi sorpresa, fue Kanda quien se robó mi atención. Esta historia lo sigue presentando como una terrible persona, pero sus interacciones con el protagonista y sus acciones nos muestran a alguien muy entretenido. Este es contenido adicional que sí vale mucho la pena, y no contradice la temática del juego principal.
Yakuza Kiwami 3 se presenta con la ropa de alguien conocido, y a primera instancia luce idéntico. Los nuevos fans seguramente no tendrán muchos problemas con esta aventura gracias a que la historia principal se mantiene casi intacta y las secuencias originales son un buen agregado. Por si fuera poco, Dark Ties es un gran extra que nos permite ver más de Mine, Daigo y Kanda. Claro, el Capítulo 9 sigue siendo exposición pura, pero todo lo demás ha cambiado para crear una experiencia narrativa más amena y directa. Sin embargo, el remake falla rotundamente en todo lo demás. La temática del juego ha sido desechada, muchas de las modificaciones a eventos y personajes, sobre todo a Rikiya, son manejados de la peor forma posible, y el contenido adicional se queda muy por debajo de lo esperado. Todos los fans verán inmediatamente los errores presentes, y esa vestimenta rápidamente se convierte en una pobre imitación que falla en recapturar todo lo que hace especial a Yakuza 3.
Elefante en el cuarto
Han pasado 10 largos años desde que el Dragon Engine vio la luz del día por primera vez. El motor de RGG Studio ha demostrado ser una herramienta muy consistente que ha evolucionado durante todo este tiempo. Sin embargo, claramente necesita un retoque sustancial o una versión 2.0. Con Like a Dragon: Pirate Yakuza in Hawaii salieron a relucir un par de problemas, y Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties no solo presenta los mismos errores, sino que también se tropieza al momento de darle nueva vida al título original. Por si fuera, hay un gran elefante del cual hay que hablar.
Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties nos presenta una experiencia visual mixta. Por un lado, Ryukyu, la nueva zona que podemos explorar, y Kamurocho se ven increíbles durante el atardecer y la noche. Estas dos zonas cobran vida durante estos momentos del día, en donde la iluminación logra capturar lo tranquilo que es el pueblo de Okinawa y lo bullicioso que es la pequeña metrópoli de Tokio. Por si fuera poco, los modelos de los personajes han recibido una gran atención al detalle para lograr una combinación entre sus diseños originales y sus versiones modernas. Por una extraña razón, Kanda es uno de los mejores ejemplos de esto, en donde sus extravagantes expresiones se mantienen intactas, y la mayor calidad del remake ayudan a que sus movimientos resalten aún más.
Claro, hay cambios en los modelos de los personajes, como el hecho de que las sobresalientes patillas han desaparecido de la cara de Kiryu, pero el resultado final es, por lo general, positivo. De igual forma, el remake ha optado por recrear de la manera más fiel posible las cinemáticas originales, aunque esto crea un contraste muy notorio con el estilo de composición moderno que encontramos en las nuevas escenas y en Dark Ties. Más allá de esto, Yakuza Kiwami 3 toma un camino muy tradicional al momento de modernizar el apartado visual. Sin embargo, esto no significa que el título está libre de problemas.
Por segunda ocasión consecutiva, el Dragon Engine presenta problemas de iluminación durante el día. Tanto Okinawa como Kamurocho sufren de una luz demasiado fuerte y un contraste elevado, algo en lo que el HDR no ayuda. Por si fuera poco, hay múltiples cinemáticas en donde la iluminación es muy plana, al grado de que hay escenas que se ven mejor en la remasterización de PS4, como es el caso de la conversación que Kiryu y Haruka tienen en el orfanato antes de que el protagonista regrese a Tokio. Es un trabajo muy inconsistente en donde no hay una razón clara para que algunos segmentos se vean muy bien, y otros no logren ser lo suficientemente atractivos.
A la par, los modelos de algunos personajes carecen de la expresividad que vimos en el título original. Como ya lo mencione, hay casos como el de Kanda o Haruka, en donde el remake expande este aspecto, pero hay otros en donde Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties reduce el movimiento facial, como es el caso de Kiryu. Por si fuera poco, este título realiza tres cambios muy notorios en el elenco. Shigeru Nakahara ahora tiene la cara de Ryo Ishibashi, y aunque aquí vemos menos ademanes, el resultado es positivo. Por su parte, Rikiya Shimabukuro ahora cobra vida gracias a Show Kasamatsu y, como ya lo mencioné, el problema aquí no es su rostro, sino el hecho de que el guion nos presenta a alguien totalmente diferente. Por último, Goh Hamazaki tiene el rostro de Teruyuki Kagawa.
Es imposible no tocar este tema, y es algo que sí afecta al juego. Para aquellos que no lo sepan, Teruyuki Kagawa abusó sexual y físicamente de dos mujeres en el 2019, y en el 2022 aceptó estos cargos, incluso hay fotos. El actor nunca fue a prisión, y no realizó algún tipo de penitencia por sus acciones. En lugar de esto, RGG Studio y SEGA le dieron un papel en Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties como Hamazaki, el cual tiene un mayor rol y más escenas en el remake. Este es un caso de hipocresía. A lo largo de toda la serie, Like a Dragon nos ha dicho que golpear mujeres está mal. Kanda, uno de los antagonistas principales de esta entrega, es visto como una de las peores personas en este universo al violar y matar mujeres. Los desarrolladores han cometido un grave error al incluir a Kagawa, y no culpó a aquellos que no piensan jugar este remake por esta razón.
Es muy lamentable que este sea el caso, ya que RGG Studio ha manchado por completo su reputación, y uno de los mensajes de la serie ha perdido todo su peso. Claro, Like a Dragon también nos habla sobre darle una segunda oportunidad a los criminales, siempre y cuando se arrepientan de sus actos y hayan pagado una condena, algo que no sucedió con Kagawa. En el gran esquema del remake, su participación no arruina la historia o el gameplay, pero sí estropea el mensaje y temática de la franquicia, y arruina cualquier posición que tome el estudio en un futuro. Si Like a Dragon 9 decide tocar algún tema social, político o cultural, todos sabrán que su postura no tiene sustento. Aunque ellos tal vez no lo vean así, la realidad es que esta inclusión ha creado una brecha muy fuerte con su comunidad, la cual solo crecerá con el paso del tiempo.
Yakuza Kiwami 3 no es el desastre visual que muchos han señalado tras jugar el demo. Sí, el remake sufre de serios problemas de iluminación durante el día, algo que también afecta a las cinemáticas, pero el resto de la experiencia luce muy bien. La expresividad en los modelos es inconsistente, pero el título se mantiene fiel al trabajo original y logra darle el toque moderno que, en múltiples sentidos, necesitaba esta entrega. Los nuevos diseños de personajes, con la excepción de Kagawa, funcionan con esta dirección, pero está claro que el Dragon Engine necesita una revisión, debido a que esta es la segunda ocasión en donde los mismos problemas salen a la luz.
Rayo de luz
Si bien es cierto que Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties comete muchos errores en la mayoría de sus apartados, la presentación sonora es algo que logra alejarse de cualquier controversia o cambio innecesario, y en su lugar nos ofrece un buen trabajo en todos los sentidos posibles. La música no solo mantiene intacta algunas de las composiciones más icónicas de esta entrega, sino que también introduce remixes y nuevas versiones que logran sobresalir. Por si fuera poco, cada uno de los actores involucrados hace un gran trabajo al darle vida a todos los personajes en esta entrega.
Considerando todos los cambios que realiza el remake, es algo extraño que la música sea uno de los apartados menos modificados. El título mantiene intacto gran parte del soundtrack original, por lo que canciones como Fly siguen sonando tan bien como lo hicieron en su momento. A la par, Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties nos presenta nuevas composiciones, como el tema de la familia Tamashiro, el cual toma la base del trabajo que se hizo para su jefe en su momento, y le agrega un mayor ritmo. Una de mis inclusiones favoritas fue la pequeña tonada que suena en los momentos emotivos que se desarrollan en Okinawa, el cual utiliza el shamisen para darle un toque único a estas secciones.
A la par, cada uno de los actores hace un fantástico trabajo con sus personajes. Claro, el paso del tiempo es algo que se puede escuchar, especialmente en Takaya Kuroda, la voz de Kiryu, el cual tiene un tono de voz más pesado en comparación con su interpretación original, pero este sigue siendo un trabajo de primer nivel. Junto a esto, Shidou Nakamura y Hiroyuki Miyasako hacen una espectacular labor como Mine y Kanda respectivamente. No solo el remake les da un par de escenas nunca antes vistas, sino que Dark Ties también les da el espacio necesario para salirse de los estándares que todos esperamos de ellos, y presentarnos versiones jóvenes que son más vulnerables. En el caso de los nuevos actores, Show Kasamatsu logra funcionar, incluso si el guion no ayuda a Rikiya y, pese a sus problemas que no se deben de olvidar, Kagawa también cumple de una forma efectiva.
El único problema que tiene Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties en este sentido, es el hecho de que el minijuego del karaoke solo cuenta con una canción de la selección original. Si bien I Wanna Change Myself está de regreso, Saturday Night Lover y otras más están ausentes, con Kamurocho Lullaby relegada a un pequeño cameo. Es el mismo caso de las substories, en donde no hay una razón aparente para esta decisión, más allá de que el remake también elimina el minijuego de las hostess, lo cual puede ser positivo para muchos.
Pese a este tropiezo, el apartado sonoro de Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties es positivo. Este es uno de los pocos casos en donde RGG Studio logró encontrar el balance entre mantener intacto aspecto del original, y darse el espacio suficiente para incluir nuevo contenido. El trabajo de voces, una vez más, es de primer nivel, con los actores de Mine y Kanda sobresaliendo en cada escena que protagonizan. Pese a la mala reputación que se ha creado este título, es importante dejar en claro los logros que aquí escuchamos.
El Dragón de Dojima regresa
El sistema de combate era algo que Yakuza 3 desesperadamente necesitaba cambiar y, para la fortuna de todos, el remake logra cumplir adecuadamente. Ahora, es importante mencionar que en el contexto del lanzamiento original, el título presentó múltiples avances significativos. Sin embargo, actualmente las cosas son diferentes, y pedirles a los fans pasar de Kiwami 2 a lo arcaico que se puede sentir Kiryu en esta entrega, especialmente con los problemas que ocasionó la remasterización, es complicado. De esta forma, el nuevo trabajo moderniza cada aspecto posible y, por si fuera poco, Dark Ties nos da la oportunidad de jugar como Mine por primera vez.
Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties sigue el camino de Like a Dragon Gaiden: The Man Who Erased His Name, y le da a Kiryu dos estilos de pelea. Dragon of Dojima es una combinación entre el estilo del juego original y la versión moderna que vimos en 2023. El resultado es un protagonista que logra transmitir su agilidad y poder de forma efectiva. Si bien hay una serie de cambios importantes, las bases se mantienen intactas, por lo que el enfoque sigue en una combinación de ataques ligeros y fuertes, los cuales pueden cargar para realizar más daño, romper defensas y evitar que los golpes de los enemigos detengan tu combo.
A la par, el protagonista tiene acceso a un nuevo estilo de combate, conocido como Ryukyu Style, el cual sacrifica movilidad para darle a Kiryu diferentes armas tradicionales de la serie, como nunchakus. Es una aproximación que llega a sustituir el enfoque que la entrega original le dio al equipo opcional, pero que logra resaltar por sus propias ideas. No es algo que espero regrese en un futuro, pero va de la mano con la situación en la que se encuentra el personaje principal.
Para darle un toque único a la experiencia, Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties por fin introduce un sistema de esquivadas y bloqueos perfectos. Si bien esto ya era parte de previos juegos de acción en la serie, el remake los convierte en parte esencial del sistema de combate. Para esto, el título nos presenta diversos enemigos que tienen un aura que les da mayor defensa y los vuelve inmunes a los combos. Si bien puedes golpear a tus contrincantes, la forma más eficaz de volverlos vulnerables es realizando golpes críticos, los cuales son una garantía al evadir y bloquear en el momento exacto. No es algo que revoluciona a la franquicia, pero hace que cada enfrentamiento sea muy entretenido.
De igual forma, el sistema de progresión ha recibido una actualización sustancial, y en lugar de experiencia, recibes puntos al realizar diferentes tareas, los cuales puedes gastar en un muy sencillo árbol de habilidades. El juego le da un mayor peso a las actividades secundarias, ya que si deseas desbloquear movimientos más fuertes o aumentar la eficacia de alguna acción, necesitas ir al karaoke, interactuar con cierta cantidad de personas o completar algunas de las tantas misiones opcionales que el título tiene para nosotros.
En el caso de Dark Ties, Mine solo tiene un estilo de combate, el cual es mucho más ágil que los dos de Kiryu. Aquí, el enfoque está en las esquivadas perfectas y, debido al contexto de la historia, el dinero se utiliza para desbloquear nuevas habilidades para este personaje. Considerando que esta es una aventura de tres horas, es sorprendente lo completo que es esta experiencia y, en más de un sentido, se llega a sentir como un prototipo para lo que podría ser un nuevo juego en la serie.
Tanto Kiryu como Mine tienen acceso a Heat Actions. Lamentablemente, la selección en esta ocasión no es tan grande como en entregas pasadas, y la ausencia de personajes como Mack y Komaki limitan sustancialmente las opciones del Dragón de Dojima. Esto ocasiona que repitas las mismas acciones una y otra vez, en lugar de experimentar y aprovechar todo lo que el escenario tiene para nosotros. Pese a todos los logros y avances que consigue Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties en su combate, es una verdadera decepción que este aspecto fuera reducido de esta manera.
Por último, pero no menos importante, los dos personajes también pueden activar un modo de daño adicional. Kiryu tiene el Dragon Boost, el cual funciona como una combinación entre el devastador poder que hemos visto desde Yakuza 5, y los agarres finales que, lamentablemente, en el remake solo puedes hacer en este estado. Mine, por su parte, cuenta con Dark Awakening, el cual proporciona nuevos combos y movimientos especiales. Lo mejor de todo, es que esto no utiliza la barra de Heat Action, sino que, similar a lo que vimos con Like A Dragon Pirate Yakuza In Hawaii, tiene su propia barra.
Sí, el sistema de combate de Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties no es tan avanzado como lo visto en Lost Judgment, pero esto no significa que el remake falle en este apartado. Todo lo contrario. Este es el único aspecto del juego que se beneficia de los cambios. Claro, aún hay enemigos que bloquean mucho, y los jefes son un gran reto, pero el juego nos dalas herramientas necesarias para superar los combates que aquí encontramos, cada uno siendo tan divertido y extravagante como muchos esperan.
Más allá de esto, Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties también nos presenta dos minijuegos sustanciales. El primero de estos es Bad Boy Dragon, en donde Kiryu se une a un grupo motociclista de chicas rebeldes, y tiene que pelear contra organizaciones similares. A diferencia de otros modos de gestión, este sigue el camino de Like A Dragon Pirate Yakuza In Hawaii, y nos permite controlar al protagonista en las secciones de acción. Todo se reduce a segmentos de combate en donde no solo el Dragón de Dojima está presente, sino múltiples NPC que te encuentras a lo largo de la aventura.
Morning Glory es el segundo gran minijuego y, pese a lo decepcionante que son las historias que aquí encontramos, las acciones como tal son divertidas. Aquí, en lugar de utilizar los puños, Kiryu realiza varias actividades junto a los niños, como atrapar bichos, realizar tareas o coser ropa. Pese a que aquí no encontramos una gran variedad, todas son carismáticas y parecen sacadas de Mario Party. Es triste que las recompensas sean uno de los peores cambios del remake, ya que esta es una gran forma de expandir el papel que juega el orfanato en el juego.
Mine, por su parte, no tiene un minijuego especial, pero sí goza de un sistema de misiones secundarias similar a Like a Dragon Gaiden, en el sentido de que Kamurocho está repleto de personas que necesitan ayuda, lo cual da pie a pequeñas peleas, historias alternas o simplemente tareas que nos piden entregar algún ítem. Una vez más, la naturaleza de Dark Ties impide que aquí veamos algo sustancial, y todas las actividades simplemente funcionan para extender el tiempo de juego, algo que se puede duplicar al realizar todo lo que el título tiene para nosotros.
A la par, Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties cumple con la canasta básica, es decir, karaoke, golf, baseball, mahjong, shogi, tomar fotos, billar, coleccionar ropa, y pelear contra enemigos más difíciles, como los Reapers en el caso de Kiryu. Notablemente, el Coliseo con Mine tiene un modo adicional, el cual nos pide atravesar un calabozo y recolectar mejoras. No es algo muy importante, pero es una variación que nos ofrece los mayores retos que el juego tiene para nosotros.
De igual forma, es importante mencionar el caso de las hostess. En el Yakuza 3, esto era una tortura, por lo que es una grata sorpresa escuchar que el remake elimina por completo este minijuego. Sin embargo, sí es una oportunidad desperdiciada que no hay algo similar a lo que encontramos en Yakuza 0 y Yakuza Kiwami 2. Lo peor de todo, es que tampoco hay rastro de las conversaciones con hostess, algo que es parte esencial de la identidad de la serie. Por último, el número de substories ha sido reducido de forma sustancial, pasando de más de 100 a solo 31. El problema no es la disminución, sino que los desarrolladores dejaron de lado algunas de las historias más icónicas, y las nuevas no justifican la ausencia de parte del contenido original.
Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties puede ser muchas cosas negativas, pero un juego aburrido no está en esa lista. El sistema de combate nos ofrece una experiencia muy divertida que combina mecánicas del juego original con elementos refrescantes. El nuevo enfoque en los bloqueos y esquivadas perfectas funciona de maravilla, y le da profundidad a una parte del combate que, si bien ya estaba presente en entregas pasadas, por fin recibe la atención necesaria. Mine, por su parte, va más allá del trabajo sencillo que unos podrían pensar, y espero que las ideas aquí presentes sean implementadas en futuras entregas. Aunque no todo el contenido adicional vale la pena, la mayoría funciona bajo la idea de que vemos a Kiryu como parte de la comunidad de Okinawa, uno de los pocos momentos en donde el remake logra entregar algo que eleva la narrativa original.
La gran decepción

Como fan de la serie, es muy triste ver que Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties sea una gran decepción. Si bien es cierto que el juego tiene puntos positivos, el remake falla en aspectos muy importantes y, pese a que los nuevos jugadores probablemente no se den cuenta, todos aquellos que disfrutaron de Yakuza 3 en su momento podrán ver fácilmente los rotundos errores que comente este título. La historia es lo peor que tiene esta entrega. La trama principal sigue los mismos pasos que vimos en el 2009, pero todos los cambios afectan la temática central de la experiencia, eliminan secciones relevantes o simplemente nos ofrecen una versión inferior de los eventos que muchos ya conocemos. El único aspecto positivo es Dark Ties que, pese a que nos ofrece contenido de mucho valor, termina en un abrir y cerrar de ojos.
Visualmente, Yakuza Kiwami 3 es una experiencia mixta. Por un lado, el Dragon Engine logra ofrecernos una gran recreación de Okinawa y Kamurocho, pero hay un serio problema de iluminación, y los modelos de personajes carecen de la expresividad que tanto resalta de la entrega original. El caso de Kagawa ha manchado la reputación del estudio, y aunque esto puede sonar como una exageración, es fácil ver que los fans están muy decepcionados. Desde un punto de vista narrativo, la inclusión de este actor rompe cualquier pretensión de los desarrolladores por entregar un mensaje, y elimina la barrera de ilusión que había entre estudio y público.
Pese a la falta de un par de canciones de karaoke, el apartado sonoro de Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties es uno de los pocos elementos que logran ser positivos en el remake. Las nuevas composiciones funcionan de maravilla con las tonadas originales, y hay un par de sorpresas que alegrarán a todos los fans. Junto a esto, todos los actores hacen un buen trabajo, incluso quien no debería estar presente, y Dark Ties expande de forma positiva el papel de Mine, Daigo y Kanda.
Si bien este no es el mejor sistema de combate en la serie, Kiryu y Mine se sienten de maravilla en Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties. Los estilos de combate funcionan de gran forma, y cada enfrentamiento es entretenido en todo momento, sin importar si estamos ante un enemigo común o un jefe. Hay mucho aquí, y si bien no todo vale la pena, no hay algo que falle, al menos desde un punto de vista mecánico. El remake realiza omisiones muy extrañas, pero todo lo que aquí encontramos está repleto de calidad.
Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties no es el remake que todos estábamos esperando. Si bien es innegable que el título realiza una serie de mejoras sustanciales al sistema de combate, y seguramente será una experiencia muy amena para todos los nuevos fans, RGG Studio parece que fue incapaz de entender su propio trabajo. Más que emocionar por el futuro de la serie, este título levanta una serie de cuestionamientos, y la idea de Yakuza Kiwami 4 es algo que no suena atractivo, al menos en estos momentos. Sin embargo, espero que los desarrolladores tomen esto como una lección, y la siguiente vez que veamos a Kiryu o Ichiba sea con una experiencia que le rinda honor a la serie, ya que si algo han dejado en claro estos juegos, es que las segunda oportunidades sí ocurren, pero hay que saber aprovecharlas.








































































