Review – Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake

    TRENDING

    Época de cambio

    Podríamos pensar que la era del PS2, GameCube y Xbox original fue hace poco, pero en realidad estamos hablando de plataformas de ya más de dos décadas que vivieron en tiempos marcadamente distintos a lo que vemos actualmente. Ciertos géneros se empezaban a sentir añejos y por consiguiente, a buscar nuevos horizontes con el objetivo de que su base de fanáticos creciera. Justamente eso hizo Capcom cuando en 2005, Resident Evil 4 le daba un giro por completo no solo a la serie a la que pertenece, sino a todo el género del survival horror. Par de años antes de dicho acontecimiento que sigue teniendo eco en cómo es que funciona la industria hoy en día, Tecmo presentaba el que para muchos es, uno de los videojuegos de terror más memorables de todos los tiempos y que en este 2026, aparece con nueva versión que desde que fue mostrada emocionó a propios y extraños. ¿Qué tal está Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake?

    Algo que no muchos toman en cuenta es que la evolución de los videojuegos no solo ha sido en la parte gráfica y técnica, sino también en cómo es que se diseñan estas experiencias que claro, deriva en la forma en la que se sienten en las manos de los usuarios. Jugar cualquier cosa de PS2 es muy diferente a consumir un título moderno, esto gracias a diferentes avances en temas de control o meramente tendencias de diseño como tal. No es que una sea mejor que otra, son solo maneras distintas de hacer las cosas. Por tal motivo, siempre es importante voltear al pasado para por qué no, retomar algunas de sus formas. Esto es precisamente parte de todos los fundamentos de Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake, título que cumple en gran medida los estándares de presentación audiovisual de la actualidad, pero que en su corazón retiene el ADN de la obra original.

    El enorme clásico del survival horror 

    Como ya te lo platicaba al inicio de esta reseña, la industria funcionaba de formas muy distintas hace 20 años. La experimentación e implementación de ideas verdaderamente nuevas era algo normal, esto gracias a que el riesgo comercial y financiero era mucho menor. Después de que el mundo conociera a nombres del tamaño de Resident Evil y Silent Hill, Tecmo decidió darle su propio giro a los llamados survival horror, lanzando en 2001 el primer Fatal Frame ya en la era del PS2. La idea general fue tan buena que casi de inmediato se comenzó con el desarrollo de una secuela, la cual, vendría a convertirse en uno de los grandes clásicos del género gracias a su originalidad pero sobre todo, a cómo es que genuinamente causaba miedo en quien lo probaba.

    Imagen

    Antes de pasar a contarte de lleno de qué va Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake, me parece importante recordar un poco de cómo es que funcionaba la obra original como videojuego y claro, resaltar esos atributos que lo convirtieron en un título de culto y que lo diferenciaron de importantes competidores que para esos momentos, ya estaban pensando en cómo sería el futuro de todo el género. El trabajo de Makoto Shibata se estableció con fuerza en un medio que también se empezaba a ver invadido por tipos de diseño que cada vez se alejaban más de lo que conocíamos como survival horror.

    Los elementos que le dan tanta personalidad a Fatal Frame II: Crimson Butterfly como videojuego de terror son variados, pero podríamos decir que la forma en la que presenta precisamente el miedo y tensión en los jugadores, es uno de los más recordados. Acá tomamos el control de Mio y Mayu, gemelas que por razones bastante misteriosas relacionadas a una mariposa carmesí, terminan perdidas en la aldea maldita de Minakami, de la cual, simplemente no pueden escapar por una densa neblina que la rodea y que claro, está habitada por los diferentes espíritus de sus habitantes. Poco a poco vas descubriendo lo que pasó en este lugar y por qué es que muchos de estos fantasmas son hostiles, así como claro, el involucramiento de nuestras protagonistas.

    Imagen

    La pura idea de un juego de fantasmas no es del todo original por supuesto, sin embargo, alejarse de cosas como los zombies o las aberraciones de Silent Hill, hicieron que Fatal Frame II: Crimson Butterfly rápidamente llamara la atención de muchos de nosotros, lo cual, se reforzó al ver cómo se jugaba. Además de tener que recorrer los callejones de la aldea antes mencionada, resolviendo algunos puzzles y encontrando secretos que poco a poco te van contando la historia, la forma de defendernos de estos malvados espíritus es algo que no se había hecho dentro del género hasta ese momento.

    Verás, fácilmente podríamos decir que los Fatal Frame son shooters en primera persona, pues para atacar a los fantasmas, contamos con la llamada Camara Obscura, la cual, tiene el poder de retratar a dichos seres y de paso, sacarlos de este plano. El combate puede ser extraño al inicio, sobre todo en la primera entrega de la serie, pero con algo de práctica lo entiendes y te das cuenta de lo bien que funciona. Dicho aspecto se refinó de manera muy marcada para Fatal Frame II: Crimson Butterfly, haciendo que la idea incluso se convirtiera en un icono fácil de reconocer entre los survival horror.

    Imagen

    Fatal Frame II: Crimson Butterfly es un juego memorable que todos los que pudimos probarlo en su momento o en alguna de sus revisiones en cosas como el Xbox original o Wii, disfrutamos enormemente y colocamos como uno de los grandes exponentes del género, asunto que por supuesto, eleva fuertemente el reto que Team Ninja y el ahora Koei Tecmo se pusieron al decidir hacerle un remake de gran presupuesto.

    De regreso a la aldea maldita

    Todos sabemos perfectamente que tocar cualquier obra clásica para modernizarla es una tarea sumamente compleja. El qué tanto cambiar y qué tanto conservar, son cuestionamientos con respuestas poco obvias y que claro, los desarrolladores tienen que resolver. Como ya te lo contaba, Fatal Frame II: Crimson Butterfly no es poca cosa dentro del medio, por lo que la idea de hacerle un nuevo remake, podía salir para cualquier lado, esto sin mencionar lo elevado que está el estándar actualmente gracias al gran trabajo que Capcom ha hecho con los Resident Evil o Bloober Team con lo que fue su remake de Silent Hill 2. Acá, de la mano de Team Ninja, tenemos un resultado mayormente positivo, pero con ciertos detalles muy difíciles de ignorar.

    Imagen

    El cambio más evidente de Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake es todo lo que tiene que ver con su presentación audiovisual. Team Ninja, encargados de este trabajo, echaron mano de la más reciente versión de su Katana Engine para revivir a este juego con más de 20 años de existencia. El resultado gráfico es simplemente espectacular, haciendo que toda la ya tétrica atmósfera, resalte mucho más, tanto en sus escenarios, como con los espíritus que en más de una ocasión hicieron que mi piel se pusiera de gallina. El nivel de detalle en todo lo que compone a la aldea de Minakami tanto en exteriores, como en interiores es sensacional, además de las más que evidentes mejoras en cosas como iluminación ambiental, texturas y en los modelos de Mio y Mayu.

    Para esta reseña echamos mano de la versión de PS5, misma que despliega una preciosa imagen a 4K con un muy bien logrado filtro de granulado, pero a solo 30 cuadros por segundo. ¿No hay otra opción gráfica? Al menos en consolas no, solo en PC, si tienes el equipo adecuado, podrás llevar Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake a 60 cuadros. El tema del rendimiento no sería un problema si fuera consistente, pero lamentablemente, tenemos un framerate poco fluido que constantemente está sufriendo de caídas que sí llegan a afectar la experiencia en los ya de por sí, bastante complicados combates. No es el fin del mundo, pero sí algo mucho más molesto de lo que me esperaba. ¿Y el audio? Indudablemente, una de las grandes estrellas de este producto.

    Imagen

    Otro de los cambios estéticos más marcados de Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake es que ahora, la cámara trasera se alejó un poco para que tengamos una visión mucho más amplia de lo que nos rodea, además de que las partes en las que había cámara fija dentro del título original, acá fueron eliminadas por completo. Esto tiene que ver con darle un look mucho más moderno a toda la experiencia. De destacar que dentro de las mejoras de calidad de vida, ahora tenemos autosave que se activa en diferentes partes y que hace menos tedioso el estar repitiendo secciones muy largas desde nuestro último punto de guardado manual en caso de morir.

    Caminar por los callejones y explorar los edificios de Minakami sigue siendo una de las grandes estrellas en Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake y como se esperaba, también tenemos cambios de consideración. Uno de los que más se agradecen es que ahora contamos con un mini mapa en todo momento que incluso te indica si por ejemplo, hay una puerta cerrada o un punto de guardado. Esto hace que revisar estos laberintos sea mucho más cómodo. Por cierto, la composición del mundo en general es básicamente la misma que la de la obra original, pero con la adición de un par de nuevas áreas y nuevos side quests, los cuales, están perfectamente integrados a la historia principal y sí, valen completamente la pena. Igualmente tenemos un final totalmente nuevo para esta versión que seguro causará discusión entre los fans.

    Imagen

    Pasando ya un poco a todo el tema del gameplay y los cambios que recibió, te cuento que ahora es posible sostener la mano de Mayu para llevarla en las secciones en las que aparece, lo cual, permite que tu salud y stamina se recuperen. Nada del otro mundo, pero sí hace que tu relación con este personaje sea un poco más estrecha. De igual forma puedes esperar ciertos momentos en los que por ejemplo, tres fantasmas aparecen cerca de ti patrullando una zona del mapa, acá lo mejor será esconderse y esperar a que pasen, haciendo que Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake coqueté ligeramente con la idea de una mecánica stealth.

    Hablando de fantasmas, muchos de ellos han sido recolocados en diferentes puntos, además de que según yo, son más en número. Su aplicación fue modernizada con hechos como en los que se pueden aparecer cuando abras una puerta o te estires para alcanzar un ítem, inevitablemente causando que pegues un salto por el susto. Sobre los puzzles, la mayoría se mantienen íntegros, pero con algunos cambios ligeros que estoy seguro, te tomarán por sorpresa si es que recuerdas de buena forma lo que fue Fatal Frame II: Crimson Butterfly en el PS2.

    Imagen

    Del lado del combate, otra de las características más importantes de Fatal Frame II: Crimson Butterfly, también tenemos cambios de consideración que seguramente causarán polémica. Lo primero que notarás es la elevada dificultad de los enfrentamientos. Los fantasmas, además de ser más rápidos, agresivos e impredecibles, ahora cuenta con un modo de “furia” que además de darles más poder, recuperan gran parte de su salud luego de nuestros ataques con la Camara Obscura.

    Lo anterior deriva en enfrentamientos que se sienten más largos de lo que deberían y un tanto frustrantes sobre todo cuando estás en espacios cerrados. La cosa es que todo el sistema se siente desbalanceado, pues a pesar de que Mio tiene más herramientas para combatir que en el título original, éstas se sienten un tanto insuficientes. Tengo el presentimiento de que uno de los objetivos de Team Ninja con Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake, era de que por un lado no dejarse de sentirse como título de PS2 y por el otro, que en todo momento estuviéramos vulnerables y hasta indefensos ante los enemigos, justo como funcionaban los survival horror hace dos décadas. Lo que te quiero decir es que el control se siente pesado y torpe, cosa que no ayuda en lo absoluto en los cambios que te detallaba sobre los enemigos.

    Imagen

    Sobre nuestros nuevos movimientos o habilidades, ahora podemos hacer zoom y enfocar manualmente con la Camara Obscura para ser más efectivos al momento de disparar las fotos, y Mio puede esquivar ataques usando algo de su stamina, esto sin mencionar que ahora, antes de hacer cada disparo, la barra de salud del enemigo nos predice qué tanto daño vamos a hacer. Para rematar, ahora nuestra cámara cuenta con tres filtros extra que permiten cosas como cegar o alentar a los fantasmas, además de tener interacción con los escenarios para por ejemplo, encontrar secretos. 

    Todo esto es más que bienvenido y en realidad está muy bien implementado, el problema es que por un lado, Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake hace un muy mal trabajo explicando cómo sacar ventaja de estas nuevas posibilidades, y por el otro, cuando lo descubres por ti mismo, no se sienten como suficiente y la situación resulta en una curva de aprendizaje mucho más severa de lo necesario. La buena noticia acá es que existen tres opciones de dificultad que puedes cambiar en cualquier momento. Repito, si esto es intencional por parte del estudio, no creo que haya sido la mejor decisión del mundo.

    Imagen

    Sí, Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake es mucho más que solo un retoque visual y auditivo de un juego con tanto tiempo de existencia. Team Ninja se metió directamente con los sistemas de jugabilidad del título, tomando decisiones acertadas, pero también muy cuestionables. Los problemas con el combate derivan en una experiencia más densa de consumir de lo que debería, mismos que se ven acentuados con el no tan estable rendimiento al que corre el título. Sobre cómo se ve, y cómo se escucha, ninguna queja, el trabajo es sensacional, haciéndonos sentir que probablemente, la cosa se debió quedar ahí.

    Mayormente positivo

    Imagen

    Traer de regreso y modernizar por completo a un juego lanzado a inicios del siglo en curso nunca es tarea sencilla. A pesar de que en efecto, para la era del PS2 ya se tenía mucho mejor entendido el gaming en tres dimensiones a nivel de diseño y gameplay, el medio ha tenido avances sumamente importantes en los últimos años que son complicados de implementar en obras pasadas. Ya tenemos ejemplos de cómo es que se puede conseguir lo anterior, cosa que para nada garantiza buenos resultados cuando se hace un nuevo intento. Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake es un gran logro en muchas áreas, pero ciertas decisiones lo frenan de alcanzar puntos mucho más altos.

    Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake supera en muchos apartados a la clásica obra original de Tecmo, pero justamente por ese afán de ser mejor que el juego en el que se está basando, cae en problemas que nos hubiera encantado no tener presentes, siendo puntuales los cambios a nivel de sistema de combate y el poco estable rendimiento que presenta en consolas. ¿Lo recomendamos? Sí, totalmente, pues a pesar de los defectos ya puntuados en este reseña, es un juego que indudablemente disfrutamos y al que creemos, debes de darle una oportunidad, siendo actualmente la manera más accesible de disfrutar de este clásico del terror, más tomando en cuenta el muy elevado precio que tiene una copia original de PS2.

    Imagen


    Defa
    Defa
    Editor en Jefe de Atomix. No me gustan los videojuegos... ¡adoro los videojuegos!
    Atomix Logo