Review – Romeo is a Dead Man

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    Suda51 strikes again

    Conforme la industria de los videojuegos crece, las grandes compañías se ven en la necesidad de recorrer el camino más seguro posible. Secuelas, remakes y las propiedades reconocidas son garantía de éxito, y seguir las tendencias del medio, usualmente, resulta en un producto que es del agrado de la mayor cantidad de jugadores posibles. Ahora, esto no significa que estos proyectos sean malos, pero sí crean un espacio en donde la originalidad es solo una pequeña fracción de la ecuación. Afortunadamente, aún existen aquellos que desean trabajar fuera de los estándares contemporáneos, y entregarnos experiencias que, pese a tener claros tropiezos, logran resaltar y tienen el potencial de convertirse en clásicos. Si bien hay muchos equipos que caen en esta definición, ninguno es tan sobresaliente como Goichi “Suda51” Suda.

    Si bien Suda51 comenzó su camino por esta industria a principios de la década de 1990, no fue sino hasta el lanzamiento de Killer 7 en el 2005 que su nombre comenzó a llamar la atención. Después de esto, en el 2007, el director nos entregó No More Heroes, el cual lo convirtió en uno de los desarrolladores de culto más llamativos en el medio. Desde entonces, Suda ha expandido su repertorio con proyectos de todo tipo y la ocasional secuela de su obra más aclamada. Sin embargo, han pasado cinco años desde la llegada de No More Heroes III y, durante todo este tipo, muchos se preguntaban cuál sería su siguiente gran proyecto. Aunque Hotel Barcelona fue una interesante colaboración Swery65, sus esfuerzos estaban en Romeo is a Dead Man.

    Aunque es probable que algunos ni siquiera estén conscientes de ello, Grasshopper Manufacture y Suda51 han creado un nuevo juego, el cual no solo es una propiedad completamente original, sino que se posiciona como una evolución del gameplay que caracteriza a la serie de No More Heroes. Considerando la posición actual del estudio, queda claro que este no es un lanzamiento pequeño, sino una gran propuesta que busca resaltar en un mes cargado de lanzamientos. ¿Qué es Romeo is a Dead Man? ¿Acaso estamos ante algo más que solo No More Heroes IV? Descubre las respuestas a estas y más interrogantes en nuestra Atomix Review.

    A pair of star-crossed lovers take their life

    A lo largo de su carrera, Suda51 se ha caracterizado por experimentar con el aspecto narrativo de los videojuegos. Más que tratar de imitar el trabajo de Hollywood, el director y escritor utiliza el medio a su disposición para ofrecernos historias que, pese a tener bases muy sencillas, son capaces de evolucionar de una forma extravagante. De cierta forma, Goichi Suda es similar a David Lynch, en el sentido de que tal vez no siempre vas a entender lo que está frente a ti, pero eso no significa que esto no tenga sentido.

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    Romeo Stargazer es un policía de 24 años, el cual se enamora de una joven llamada Juliet. Lamentablemente, el destino no quiere que estos dos amantes estén juntos. Tras un accidente interdimensional, el protagonista muere, pero inmediatamente es revivido por su abuelo, quien, con el poder de la tecnología del futuro, convierte a su nieto en Dead Man. Con una segunda oportunidad, nuestro protagonista se une a la división de Tiempo-Espacio del FBI, en donde comienza su interminable misión de detener a la mayor criminal en la historia de la humanidad: Juliet. ¿Acaso hay un final feliz para la pareja?

    Suda51 no esconde su inspiración en Romeo y Julieta. La clásica obra de William Shakespeare nos presenta una tragedia, y Romeo is a Dead Man no se aleja mucho de esta idea. Si bien el título cuenta el característico humor y las ocasionales rarezas que dejan en claro lo extravagante que es su creador, el juego mantiene un sentimiento melancólico y depresivo en todo momento, en donde nuestro protagonista tiene que elegir entre el bienestar del espacio-tiempo, y la mujer que ama. Es una trama con la cual muchos se pueden identificar y, sin importar que tan extraños llegan a ser los segmentos de esta aventura, nunca sientes que los desarrolladores nos presentan algo con lo cual es imposible simpatizar.

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    Sin embargo, esto no significa que el juego tenga una estructura narrativa amena. El inicio es brutalmente confuso. En el lapso de solo unos minutos, el título nos presenta con múltiples personajes y conceptos, al grado de que sientes de que has empezado una serie en el tercer capítulo de la segunda temporada. El título utiliza los viajes en el tiempo, no solo para revelar información en el orden que mayor beneficia a la historia, sino también para desorientar al jugador. Si bien se puede argumentar que esta táctica puede alienar a más de una persona, la trama quiere que siempre te estés cuestionando sobre qué es real y qué no.

    Aunque Suda51 claramente tiene una voz propia, mucho de lo que nos presenta en Romeo is a Dead Man es similar al trabajo de David Lynch. Llega un momento en donde la historia principal es secuestrada por secciones muy filosóficas que exploran la mente de Romeo. Sin embargo, la forma en la que estas partes son construidas nos muestran un guion poco convencional, en donde el título no solo cambia su estilo visual, pasando de un arte estilo cómic a un pixelart que parece sacado del Commodore 64, sino que también mezcla conceptos e ideas que, al menos al principio, parecen no tener mucha relación con la trama principal.

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    Parte de esto indicaría que Suda51 claramente quiere seguir trabajando con estos personajes, y crear una posible en el futuro, pero también es cierto que el escritor no tiene miedo explorar conceptos que pueden ser poco atractivos para el público en general. Si bien esto no siempre tiene un resultado positivo, especialmente en la última sección de la aventura, es innegable que mucho de esto es capaz de cautivar al jugador, y funciona como un elemento más que nos motiva a seguir adelante, al menos para ver qué otra locura tiene el equipo preparado en el siguiente segmento de la historia.

    Considerando que su nombre se encuentra en el título del juego, Romeo es un gran protagonista. En lugar de crear Travis Touchdown 2.0, el nuevo personaje principal es alguien maduro, quien constantemente está batallando con la naturaleza violenta de su trabajo. Más que salvar al universo, su mayor preocupación es reencontrarse con Juliet, no solo por el amor que siente por ella, sino para obtener respuestas que él y el jugador se hacen durante toda la aventura. Si bien el título peca de ser un poco obtuso con la manera en la que explora su mente, todos los elementos narrativos dejan en claro que hay más de una forma de comprender a Romeo.

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    Del otro lado, tenemos a Juliet. Si bien la antagonista principal no tiene tanto tiempo para llegar a crear una conexión directa con el usuario, más allá del punto de vista mecánico, el juego hace un gran trabajo al crear una imagen muy clara de quién está en nuestro camino. Debido a su naturaleza, podemos entender de mejor forma la situación en la que se encuentra Romeo, ya que, al igual que la mente del protagonista, hay diversas formas de comprender a nuestra adversaria. Claramente, hay mucho que el juego deja a la imaginación, y en lugar de decirnos directamente qué está pasando, el título confían en que el usuario no solo será capaz de resolver el acertijo que ella representa, sino que también le da el espacio necesario para cada persona llegue a una respuesta que bien podría o no ser acertada.

    Ahora, esto no quiere decir que Romeo is a Dead Man tenga una historia perfecta. Más allá de Juliet, el juego tiene varios antagonistas que, con la excepción de uno, no logran ser memorables, y en lugar de explorar de forma interesante el concepto de criminales temporales, la mayoría resultan ser solo maniáticos sin mucho trasfondo. Lo mismo se puede decir de los aliados de Romeo. Los miembros de la división de Tiempo-Espacio del FBI no tienen un gran impacto en los eventos, y si bien cada uno tienen al menos una característica extravagante, ninguno llega a resaltar, y se convierten en simples cajas de diálogo que nos dicen cuál es la siguiente misión. El único caso relevante es el de Benjamin Stargazer, el abuelo de Romeo que, al funcionar como nuestro acompañante principal, tiene el espacio suficiente para crear un vínculo con el jugador, lo cual hace que una de las secciones al final de la aventura tenga el impacto sentimental adecuado.

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    Si No More Heroes es Suda51 en su etapa adolescente, Romeo is a Dead Man nos muestra al director y escritor como un joven adulto. Estamos ante una historia más compleja, pero con fundamentos que cualquiera puede entender y simpatizar. Al igual que un estudiante que entró al primer año de la escuela de cine, Goichi Suda explora temas más complejos, y si bien algunos de sus mensajes pueden llegar a sonar pretenciosos, todos son sinceros. Romeo y Juliet son dos trágicos amantes que le rinden honor a sus nombres, sin llegar a ser copias de sus contrapartes literarias. Si bien es cierto que no todo es perfecto, y el juego peca de deambular mucho, estamos ante una aventura que es 100% entretenida.

    O, that I were a glove upon that hand

    La frase de estilo sobre sustancia define a la perfección a los juegos de Goichi Suda, y eso es algo que se puede notar fácilmente en la presentación visual y técnica de sus juegos. Si bien Romeo is a Dead Man no llega a plataformas de Nintendo, el título aún sufre de un extremadamente mixto rendimiento. Afortunadamente, su dirección de arte logra sobresalir, incluso si hay momentos en donde el Unreal Engine 5 nos presenta con modelos sacados de hace dos generaciones.

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    Si hay algo que sobresale dentro de Grasshopper Manufacture, es que los desarrolladores saben aprovechar el limitado presupuesto que tienen. Aunque Romeo is a Dead Man es un juego que utiliza el motor de Epic Games, también experimenta con diferentes estilos visuales, algo que no solo le da una identidad única a la experiencia, sino que también permite que el equipo dirija algunos recursos a áreas que las necesitan más.

    La dirección artística principal de Romeo is a Dead Man nos presenta una combinación entre modelos realistas y detalles de ciencia ficción. Esto significa que todas las proporciones se benefician del Unreal Engine 5, y el equipo ha creado una serie de elementos cosméticos que, aunque a primera instancia parecen estar en contraste, conforme más juegas se combinan de mejor forma. Esto se puede ver claramente con la máscara del protagonista. Debido a que su cara fue destruida, nuestro héroe porta un casco lleno de cables, dando la ilusión de que una nave espacial está a cargo del cuerpo, pero conforme avanza la historia, vemos un trabajo inspirado en Ultraman que nos muestra un lado más humano.

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    Sin embargo, parece que Grasshopper Manufacture no es capaz de aprovechar las capacidades del Unreal Engine 5. Por un lado, las expresiones faciales de todos los personajes, con la excepción de Juliet, son muy rígidas, y parece que estamos ante una versión sin finalizar de los diseños. Los enemigos, por su parte, son una combinación de asquerosos monstruos interdimensionales, que parecen criaturas de un Resident Evil cancelado, y zombis genéricos que funcionan como carne de cañón. Aunque hay una buena variedad, el juego rápidamente deja de introducir nuevos contrincantes, por lo que es fácil aburrirse de pelear contra los mismos una y otra vez. 

    Por su parte, los escenarios son muy simples. Más allá de un nivel en particular, todas las locaciones carecen de la identidad que encontramos en el resto de la experiencia. Aquí vemos un centro comercial que parece sacado de PUBG, catacumbas que bien podrían formar parte de un proyecto estudiantil, y muchas zonas más de las cuales te olvidarás cinco minutos después de abandonarlas.

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    Lo peor de todo son las secciones de laberinto, en donde Romeo es transportado a un mundo alterno en donde todo está construido por cubos de diferente color. Las estructuras son extremadamente simples y, una vez más, parece que Grasshopper Manufacture no tuvo el tiempo suficiente para pulir estos escenarios. Los únicos casos que sobresalen son una casa que funciona como centro de entrenamiento, ya que la falta de las leyes naturales crean una ambientación poco amigable y; la estrella del juego, un hospital en donde el juego se transforma en Silent Hill, ya que la iluminación, peso a tener serios problemas de artefactos, nos transporta a una zona hostil que funciona a la perfección con la historia que aquí se nos presenta.

    Aunque el estilo visual creado con el Unreal Engine 5 es mixto en el mejor de los casos, Grasshopper Manufacture también experimenta con cinemáticas estilo cómic, en donde vemos un arte que parece sacado de un libro de arte de Alex Ross. Por si fuera poco, la base principal del protagonista se lleva a cabo en una nave espacial de pixel art en 2D. Claramente, los desarrolladores tuvieron el espacio suficiente para experimentar con ideas interesantes, aunque no todas son ejecutadas de la mejor forma posible.

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    Romeo is a Dead Man no sería un juego de Grasshopper Manufacture sin un desempeño técnico mixto. En esta ocasión, el frame es incapaz de mantenerse estable. En el mejor de los casos, hay un par de segundos en donde el título, en la exploración y el combate, corre a 60fps, pero la mayor parte del tiempo este número oscila entre los 30fps, con múltiples secciones por debajo de este estándar. Lo extraño, es que no hay algo que determine cuándo es que este caos ocurre. Hay momentos en donde hay muchos enemigos, y nada pasa, y otros en donde al girar la cámara el protagonista comenzará a caminar a 20fps. Ahora, es importante mencionar que este es el rendimiento en Xbox Series S, por lo que existe la probabilidad de que en PS5 y Xbox Series X las cosas sean mejor.

    A la par, es importante mencionar que el juego tiene una mecánica en donde Romeo recolecta la sangre de los enemigos, pero esto ocasiona que la pantalla se llene de pequeñas partículas multicolor que obstruyen la visión del jugador. Esto empeora en niveles en donde la iluminación es limitada. Al tratar de ofrecer un alumbrado realista, hay secciones en donde genuinamente es complicado entender qué está frente a ti. Si bien el sistema de Bloody Summer culmina en un ataque lleno de colores y con mucha personalidad, este es un gran problema que genuinamente puede estropear el gameplay de algunas personas. 

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    Como otros juegos del estudio, Romeo is a Dead Man es una combinación de ideas visuales extravagantes, una ejecución cuestionable, y un rendimiento técnico por debajo de los estándares actuales. Aunque es cierto que esto es parte del carisma de Grasshopper Manufacture, es imposible ignorar los errores que aquí encontramos, los cuales crean la ilusión de que el estudio no está compuesto por veteranos de la industria, sino por gente que apenas y tiene la experiencia mínima.

    Parting is such sweet sorrow

    Mientras que la presentación visual oscila entre un desempeño cuestionable y decisiones que no todos apreciarán, el apartado sonoro logra cumplir todas las expectativas de los fans. No solo el soundtrack conversa la dirección que tanto ha caracterizado al trabajo de Suda51, con una colaboración creativa entre diferentes compositores, sino que el título cuenta con una fenomenal selección de actores, los cuales cumplen a la perfección cada uno de los papeles que encarnan. 

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    Romeo is a Dead Man continúa con la dirección de No More Heroes, y nos presenta un soundtrack que combina el rock, el hip-hop y la electrónica, con una serie de elementos de jazz y ambiental para darle una identidad a ciertas secciones de la aventura. La unión de Nobuaki Kaneko, Luby Sparks y Cody Carpenter funciona a la perfección, ya que cada uno de los compositores logra armonizar para que el juego fluctue de forma eficaz entre secuencias de acción, momentos contemplativos y segmentos emotivos. Si bien, a primera instancia, aquí encontramos una evolución de lo escuchado en No More Heroes III, el nuevo trabajo de Grasshopper Manufacture logra sobresalir por sus propias ideas.

    Esto también se puede notar en el diseño sonoro. Al ser un juego de acción, aquí tenemos efectos de sonido viscerales que logran transmitir de forma eficaz el sentimiento de carne siendo aplastada por una katana futurística, o un golpe al hueso ocasionado por guantes que usan diamantes. Gracias a su temática de ciencia ficción, el título no solo juega con sonidos que todos podemos reconocer, sino que también se da la libertad de experimentar con ruidos que tal vez muchos no logren identificar rápidamente. Todo esto culmina con una fiesta en donde artistas como Charli XCX o Ca7triel y Paco Amoroso podrían aparecer.

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    A la par, Romeo is a Dead Man nos presenta con un fantástico elenco. Si bien los actores encargados de los papeles secundarios no tienen mucho espacio para brillar, Antony Del Rio, Brittany Cox y Larry Cedar logran sobresalir por sus interpretaciones de Romeo, Juliet y Benjamin Stargazer respectivamente. Del Rio, en especial, encapsula a la perfección a un joven adulto que oculta una incontrolable ira, y tiene el espacio suficiente para expresar su altanera y complicada personalidad. Cox también destaca mucho como la antagonista principal, quien es capaz de caminar la delgada línea entre psicópata que tiene que actuar de forma robótica, y una enamorada que desea escapar del caos en el que se encuentra.

    Romeo is a Dead Man nos presenta un apartado sonoro de primer nivel. Si bien hay momentos en donde el juego parece que desea ser No More Heroes IV, todos los compositores son capaces de darle una identidad única al juego. Por si fuera poco, el elenco principal es magnífico, y cada uno de los actores es capaz de darle vida a sus respectivos personajes, con todo y sus complicadas emociones. Si el trabajo de Grasshopper Manufacture y Suda51 continua en esta dirección, no me sorprendería si en un futuro si veamos colaboraciones con artistas de renombre, como Charli XCX.

    O Romeo, Romeo, wherefore art thou Romeo?

    Pese a su nombre, es incuestionable que el gameplay de Romeo is a Dead Man puede considerarse una evolución de No More Heroes. El nuevo título de Grasshopper Manufacture toma las bases que hemos visto en las aventuras de Travis Touchdown, pero la libertad que trae consigo la propiedad le da los desarrolladores la oportunidad de experimentar con la estructura, lo cual resulta en una experiencia que rara vez se mantiene quita, para bien y para mal.

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    Romeo is a Dead Man es un juego de acción estilo hack and slah, en donde el titular protagonista tiene a su disponibilidad cuatro diferentes tipos de armas cuerpo a cuerpo, y cuatro pistolas. Cada una de las herramientas a nuestro alcance es muy efectiva, y su uso dependerá por completo de tu forma de jugar. Si bien la katana inicial logra un gran balance entre en velocidad y poder, quizás te agraden más las lanzas, las cuales tienen un mayor rango o, como en mi caso, los guantes serán tus preferidos gracias a la agilidad que proporcionan. Esta es la misma filosofía de las herramientas a distancia, las cuales transforman momentáneamente al juego en un third person shooter.

    Pese a todas las opciones disponibles, Romeo is a Dead Man es un juego muy simple. No hay esquivadas perfectas o un sistema de parrys. Los combos más complicados requieren que presiones el mismo botón de ataque ligero o fuerte una y otra vez. Aunque las mecánicas principales son sencillas, el título logra enganchar al jugador gracias al diseño de los enemigos, la estructura de niveles y al sistema de Bloody Summer. Todo esto resulta en una experiencia que nunca trata de ser más de lo que es, y si bien esto puede llegar a cansar, también nos entrega una aventura que va directo al punto, es decir, a la acción.

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    Al golpear a cualquier enemigo, Romeo acumula sangre para cargar un sistema conocido como Bloody Summer. Al llenar la barra indicada, puedes realizar uno de tres ataques especiales contextuales, los cuales pueden derrotar inmediatamente a los zombis, o causarle una enorme cantidad de daño al resto de los enemigos. Es algo muy sencillo, pero le da una identidad marcada al juego, y hace que los enfrentamientos sean una batalla de recursos. Aunque esto comienza de una forma limitada, conforme consigues nuevas armas y habilidades, esto se expande de una forma tan divertida y exagerada, al grado de que puedes aturdir a un jefe en cuestión de segundos.

    A la par, Romeo utiliza el sistema de Bastardos. Estos son esqueletos con diferentes habilidades, como explotar al contacto, recuperar vida o lanzar proyectiles. Debido a su naturaleza random, todos los jugadores van a encontrar combinaciones diferentes, y el juego nos ofrece la cantidad suficiente para que constantemente experimentes con todo lo que tienes a tu disposición. Junto a esto, el protagonista también tiene acceso a mejoras permanentes que obtienes al superar un nivel, así como a beneficios personalizables que ofrecen modificaciones a las estadísticas del protagonista, o expanden cierto elemento en su poder.

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    Todo esto se complementa con un gran sistema de progresión. No solo puedes mejorar el poder y ciertas estadísticas de las ocho armas disponibles al utilizar un recurso específico, sino que toda la experiencia que obtienes al derrotar enemigos se convierte en combustible para un minijuego estilo Pac-Man. Debido a que tu tarea es atravesar un laberinto, tienes la libertad de elegir qué es lo que deseas mejorar. Esto significa que puedes enfocarte por completo en el ataque físico, y dejar la munición o la recolección de sangre al último. No hay una aproximación errónea, y tienes la oportunidad de reiniciar este proceso cuántas veces lo desees. 

    Esto se usa en enemigos que funcionan como buenos obstáculos. Si bien los zombis son carne de cañón que solo está aquí para llenar la barra de Bloody Summer, las criaturas interdimensionales son rivales más complejos. Aunque puedes simplemente atacar directamente, cada uno tiene un punto débil que puedes abusar con una pistola, lo cual los derrota en cuestión de segundos. Sin embargo, estas marcas usualmente están en posiciones poco amigables, por lo que necesitas reposicionarte de forma constante dependiendo de tu estilo de juego. Esto llega a su máximo esplendor en las batallas contra jefes, en donde tienes una danza que te obliga a utilizar todas tus herramientas para obtener la victoria.

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    Sin embargo, los enemigos son solo la mitad de lo que hace entretenida a esta experiencia. Junto a estos obstáculos, cada nivel en Romeo is a Dead Man presenta un diseño de niveles diferente. El primer escenario, por ejemplo, es un mapa grande que nos pide completar tres tareas en el orden que tú desees, mientras que el segundo es una experiencia más líneal. La mejor de todas es la tercera sección, en donde el título elimina el combate y nos presenta una especie de survival horror estilo Silent Hill. Es algo inesperado, que puede romper con el ritmo, pero el título ejecuta esta variación de una forma fantástica.

    Lamentablemente, todos los niveles obligan al jugador a recorrer un laberinto minimalista, en donde no hay combate, y el objetivo es solo encontrar llaves. Si bien estas secciones empiezan con el pie derecho, ya que sirven como un buen respiro, esto se complica de más en el último tercio y, junto a una mecánica que es demasiado obtusa, estas partes se transforman en una pequeña tortura que, espero, no formen parte de una posible secuela. Fuera de este punto, Romeo is a Dead Man es un viaje ameno, el cual, en la dificultad correcta, nos ofrece poco más de 15 divertidas horas.

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    Romeo is a Dead Man es un título que está dispuesto a experimentar constantemente. Nunca está quieto, y cada nivel tiene una idea interesante. El combate es sencillo, pero funciona con el tipo de trama que se nos presenta y, ante todo, nos ofrece un sentimiento de poder que deja en claro el papel del protagonista en esta aventura. Si bien hay momentos que se sienten demasiado pesados y los laberintos empeoran conforme avanzas, siempre hay un entretenido enfrentamiento que te pide utilizar todas tus habilidades de la mejor forma posible, y eso es muy divertido.  

    Wisely and slow; they stumble that run fast

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    Romeo is a Dead Man no es el mejor juego de acción del momento. No es una revolución para el género. Está lejos de ofrecer una experiencia refinada, pero es muy divertido. Dentro de sus claras grietas, Grasshopper Manufacture nos ofrece una aventura que está dispuesta a presentarle al jugador algo único. Su historia, pese a pecar de ser algo obtusa, es capaz de conectar con todo el público. La tragedia de Romeo y Juliet nos muestran a un Suda51 maduro, pero que no se olvida de lo que hace especial a sus juegos. 

    Lamentablemente, el apartado visual y técnico son los peores rasgos de Romeo is a Dead Man. Si bien el título tiene la libertad de experimentar con su dirección de arte, y hay secciones que logran sobresalir, su manejo del Unreal Engine 5 no es el mejor. Por si fuera poco, el diseño de personajes y los escenarios son muy planos, al grado de que parece que estamos ante un proyecto sin terminar. La cereza de este terrible pastel es el rendimiento que, en el caso del Xbox Series S, nunca sabe si quiere estar en los 20fps, 30fps o 60fps.

    La identidad sonora del trabajo de Grasshopper Manufacture sigue presente gracias a una gran combinación entre rock, hip-hop y electrónica, con un par de sorpresas que le sacarán más de una sonrisa a los jugadores. El diseño de audio es espectacular, y las actuaciones de voz funcionan a la perfección con el tipo de historia que Romeo is a Dead Man nos presenta. Este es uno de los casos en donde es casi imposible encontrar un error sobresaliente.

    El nombre del juego es diversión, y Romeo is a Dead Man es un sinónimo. Pese a ser muy sencillo en sus mecánicas y progresión, el título es capaz de sobresalir gracias a una serie de extravagantes ideas que constantemente le ofrecen algo nuevo al jugador. Si bien no todo lo que aquí encontramos logra su objetivo, dejar el control será una tarea complicada, siempre y cuando elijas la dificultad normal, ya que en el modo difícil, el título puede llegar a ser más injusto de lo necesario.

    Romeo is a Dead Man es una experiencia muy divertida. Suda51 y Grasshopper Manufacture nos han entregado una evolución sustancial de las ideas que han caracterizado a la serie de No More Heroes, sin llegar a ser una secuela en todo menos nombre. Me emociona ver cuál será el siguiente paso para este equipo, ya que Romeo is a Dead Man 2 suena como algo muy atractivo, o quizás Goicha Suda decida llevar su estilo de violencia al mundo de Hamlet. 

    Sebastian Quiroz
    Sebastian Quiroz
    27 años. Editor en Atomix.vg. Consumidor de la cultura pop.
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