Review – Mouse: P.I. for Hire

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    Amor por el queso y las caricaturas 

    La industria de los videojuegos es ridículamente grande hoy en día. Cada día aparecen más y más juegos que compiten por la atención del público, y no todos los estudios tienen los presupuestos para promocionar sus proyectos. En estos casos, el trabajo de los desarrolladores tiene que ser lo suficientemente atractivo para atraer tantas miradas como sea posible, y hay un sinfín de formas para lograr esto. Hay casos en donde un equipo mete tantas ideas posibles con el objetivo de lanzar una red tan grande que algo tienen que atrapar. Sin embargo, el caso contrario es, en muchos casos, mucho más efectivo. En lugar de ser algo para todos, hay experiencias que se enfocan en uno o dos elementos en particular hasta crear algo lo suficientemente cautivador para conquistar el corazón de, no solo un nicho, sino también captar la mirada de alguien en busca de algo único.

    Este es el caso de Mouse: P.I. for Hire. Fumi Games, inspirados en las caricaturas de la década de 1930 y su amor por las historias de policías, se dieron a la tarea de crear un juego de disparos en primera persona que toma como base estos elementos y, en lugar de expandir el proyecto por diferentes lados, se enfocaron en reforzar estos pilares hasta tener una experiencia extremadamente sólida con el objetivo de cautivar a todos aquellos que le den una oportunidad a esta historia de ratones. De esta forma, este título llamó la atención desde su revelación, con más de una persona creando directas comparaciones con Cuphead, algo que también atrajo la atención de más de un jugador en busca de una aventura especial.

    De esta forma, y tras una interesante controversia relacionada con demasiado queso, Mouse: P.I. for Hire ha llegado a nuestras manos, y se presenta como una experiencia que no solo quiere conquistar a los jugadores por medio de su característico estilo visual, sino por su gameplay e historia, incluso si la apuesta que nos presentan los desarrolladores es demasiado segura. ¿Acaso Mouse: P.I. for Hire es la gran joya oculta del 2026? ¿Este título va más allá del boomer shooter que muchos ven a la distancia? Descubre las respuestas a estas y más interrogantes en nuestra Atomix Review.

    El complot roedor

    Con Mouse: P.I. for Hire, Fumi Games nos presenta una historia estilo noir, la cual trata de sobresalir gracias a su presentación caricaturesca en donde todos los personajes son ratones. Sin embargo, el título rara vez hace algo interesante con estas ideas. La trama está llena de clichés que hemos visto ejecutados de mejor manera en otras películas o libros, mientras que el uso de roedores es inconsecuente, al grado de que este elemento solo es empleado como una excusa para sustituir el alcohol o drogas por diferentes tipos de quesos. Si bien la aventura es lo suficientemente atractiva para mantenerte pegado al control, es probable que no recuerdes qué pasó en este caso una vez que llegas a los créditos.

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    El año es 1934, y la ciudad es Mouseburg. El pueblo se ha visto envuelto en un caos político y social. La policía arresta a inocentes, el crimen organizado controla las calles y un grupo de nazis amenaza con adentrarse en el gobierno. Sin embargo, en la mente de Jack Pepper, un investigador privado, solo importa tener el suficiente dinero para comprar un buen queso fondue, o al menos eso parece. La desaparición involuntaria de un mago y viejo amigo lo obliga a descubrir los misterios de una urbe que está tan podrida como el quesillo que se puede oler en todas las alcantarillas. Su misión no es sencilla, y en el camino tiene que resolver más de un caso, ya que la verdad nunca es tan simple como uno puede llegar a pensar.

    Mouse: P.I. for Hire tiene un gran inicio. La trama y el mundo que Fumi Games nos presenta son lo suficientemente atractivos para que el jugador quiera saber qué dirección tomará la historia. A la par, el elemento noir es empleado de una forma efectiva al introducir tropos que son sencillos de entender para aquellos que no están tan familiarizados con este género. Sin embargo, esta magia desaparece rápidamente. El título juega muy a la segura, y en ningún momento trata de sorprender al usuario con la dirección que toma este misterio. Puedes ver a la distancia todas las revelaciones, e incluso cuando el juego trata de impresionarnos, sus intentos no terminan por tener el impacto deseado.

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    El título nos presenta cliché tras cliché tras cliché desde una perspectiva muy sana. La violencia del género noir está presente, algo que el gameplay eleva a niveles ridículos, pero aspectos como el interés romántico, una severa crítica a la estructura social o el peligro del abuso de sustancias brillan por su ausencia. Esto ocasiona que el título se tambalee constantemente entre homenaje y parodia. En más de un sentido, la narrativa que nos presenta Fumi Games parece tomar como punto de partida la concepción colectiva del género, en lugar del género en sí. 

    A la par, el mundo de ratones no tiene un solo impacto en la narrativa, más allá de un par de juegos de palabras en el guion. Estéticamente es interesante, pero no hay un solo elemento que haga uso de esta decisión de una forma atractiva, especialmente considerando que esto es claramente Nueva York o Los Ángeles, la Primera Guerra Mundial es constantemente mencionada y hay nazis en este universo. Claro, el uso de roedores puede ser visto como una metáfora para la sociedad, pero el título en ningún momento trata de explorar la corrupción presente en cada ámbito de esta cultura.

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    Ahora, esto no quiere decir que Mouse: P.I. for Hire sea un bodrio. Pese a su falta de originalidad dentro del género, Fumi Games nos presenta una historia entretenida. La trama principal se nutre de casos secundarios que se van conectando poco a poco con la desaparición del mago y el verdadero villano detrás de la cortina. Estas misiones extra usualmente nos presentan momentos extravagantes que le rinden honor a la época en la que se desarrolla el juego, con una notable visita a un estudio de cine siendo mi parte favorita en toda la aventura. Hay mucho carisma aquí. Los personajes tienen una buena dinámica y, aunque va un poco en contra del noir, claramente hay una perspectiva más positiva que, con suerte, da pie a una secuela.

    Si bien Mouse: P.I. for Hire carece de ambición y su historia está repleta de clichés, el título sigue siendo entretenido. La historia, pese a la falta de sorpresas en el caso principal, aún es capaz de sacarle una sonrisa a todos aquellos que tengan el más mínimo conocimiento de cómo era el mundo en la década de 1930. Para los veteranos, es muy probable que el trabajo de Fumi Games no llegue a ser algo más que un homenaje o parodia, pero aquellos que no están tan familiarizados con este tipo de tramas, porcentaje que seguramente es muy grande, tendrán una puerta de entrada muy amigable que podría llevar a más de uno a descubrir los clásicos del cine y literatura mientras esperan el anuncio de la invertible secuela.

    ¿Quién engañó a Jack Pepper?

    Más allá de su historia, gameplay o apartado sonoro, Mouse: P.I. for Hire inmediatamente llama la atención por su dirección de arte. Claramente inspirados por Cuphead, Fumi Games nos presenta animaciones estilo rubber hose, así como un mundo en blanco y negro que nos transporta a un universo que ha dejado de ser un recuerdo, y hoy en día es más una clase de historia. Si bien el aspecto de ratones no es aprovechado en su totalidad, es innegable que el título cuenta con una identidad fuerte que nos traslada a lo que bien podría ser el set de grabaciones de una película clásica.

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    Pese a que el mundo es monocromático, todo lo que nos rodea se siente con vida. Mouseburg es una ciudad con todo tipo de locaciones. Desde una estación de policías corruptos, pasando por un pantano con pequeños cocodrilos hambrientos por carne de ratón, hasta mansiones antiguas que esconden los secretos de un culto que busca abrir un portal interdimensional. Todo lo que nos presenta Fumi Games, pese a combinar elementos de noir y ciencia ficción, se completan de gran forma, llevando al jugador a un universo que muchos podrán reconocer y al mismo tiempo asombrarse. Es una máquina del tiempo que nos muestra lo simple que era la vida antes.

    Aunque el uso del blanco y negro puede parecer una distracción, la realidad es que este no es el caso. Si bien gran parte del mundo es monocromático, todos los objetivos importantes con los cuales el jugador tiene que interactuar, desde interruptores hasta enemigos, cuentan con algún tipo de animación que los hace resaltar en todo momento. Aquí es cuando el estilo de rubber house se convierte en la estrella de la aventura. Todo, absolutamente todo lo que sea relevante, se mueve a un ritmo que parece sacado directamente de una caricatura de Popeye o de los primeros trabajos de Disney. Es espectacular la forma en la que Fumi Games entendió a la perfección este aspecto, y hace que el título sea más que una “copia” de Cuphead, ya que encuentra su propia identidad dentro de este característico estilo.

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    Todo esto culmina en un momento opcional que es magia pura. Sin dar muchos detalles, llega un punto en donde Jack Pepper visita un estudio de cines en donde encontramos referencias claras a películas de la época, incluyendo una que logró sorprender a todo el mundo por la forma en la que se alejó de la estética de ese entonces. Lo que hace especial a esta sección es que Mouse: P.I. for Hire logra replicar este sentimiento de sorpresa, y el resultado es un momento que eleva de forma sustancial la experiencia general del juego, y deja en claro que los desarrolladores saben muy bien qué están haciendo. 

    Por si fuera poco, la idea del boomer shooter va más allá de su gameplay, ya que los enemigos son personajes en 2D a los cuales es imposible verles la parte trasera. Una vez más, las animaciones son las estrellas aquí. Cada contrincante se mueve de una forma caricaturescamente única y, cuando son derrotados, vemos una muerte que te sacará una sonrisa. Mi favorita es cuando su color desaparece al ser atacados por ácido, dejándolos, literalmente, en los huesos. Fumi Games invirtió mucho tiempo en cada detalle posible, y el resultado es algo que inmediatamente atrapa la atención del jugador.

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    Todo esto se complementa de gran forma con su fantástico rendimiento. En el PlayStation 5, Mouse: P.I. for Hire cuenta con dos modos visuales. En calidad encontramos una resolución a 4K y 60fps, lo cual funciona de maravilla en todo momento. Si cuentas con el monitor correcto, puedes elegir la opción de Performance, en donde la resolución baja a 1600p, pero tenemos 120fps. Una vez más, todo esto en un PlayStation 5 base. Si bien hubo un momento en donde los cuadros por segundo murieron inesperadamente, esto se arregló al reiniciar mi consola. Más allá de este detalle, no hay un solo problema técnico o glitch que arruine tu experiencia.

    Mouse: P.I. for Hire es un deleite visual. El trabajo de Fumi Games sí es una caricatura interactiva. Aunque su mundo y el uso de ratones es muy genérico, las animaciones, el diseño de Mouseburg y el aspecto en blanco y negro son empleados de una forma magistral. A todo esto se le suma un desempeño casi impecable en el PlayStation 5, y el resultado es una experiencia que es atractiva en todo momento. El título toma sus inspiraciones, y si bien no trata de experimentar con ellas, logra encontrar su propia identidad en el camino. 

    Mousetown

    No contento con transportarnos a la década de 1930 por medio de su historia y presentación visual, Mouse: P.I. for Hire también cuenta con el apartado sonoro perfecto para el trabajo. El título nos presenta una orquesta estilo big band que es capaz de balancearse entre las tonadas de jazz relajado que encontramos en los pequeños momentos de paz y contemplación, y el ritmo más elevado que caracteriza a todas las secuencias de acción. Por si fuera poco, todos los actores involucrados en el proyecto cumplen muy bien su tarea, incluso si Troy Baker puede distraer un poco a todos aquellos que ya reconocen su voz.

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    El big band es un elemento fundamental para la experiencia. En momentos de calma, el saxofón domina la escena, el piano abraza al jugador con notas lentas y calmadas, el contrabajo funciona como un acompañante más en el bar y los trombones son una voz de sirena que nos incita a ahogarnos en la botella. Sin embargo, cuando llega el momento de la acción, estos mismos elementos se transforman en bestias que funcionan a la perfección con cada balacera. El ritmo aumenta y cada uno de los elementos de la banda compite por el protagonismo, y cuando cada uno toma la delantera, aunque sea por un solo instante, de verdad sientes que te encuentras en una caricatura de antaño. Es muy similar a lo que Cuphead logró en su momento, pero con un mayor énfasis en el caos que caracteriza al género.

    Al igual que en su apartado visual, Mouse: P.I. for Hire cuenta con un par de momentos que rompen lo establecido. Estas son secciones que hacen uso de música clásica, como Requiem - II. Dies Irae, y el resultado es simplemente fenomenal. Esto no solo crea una atmósfera única, sino que es capaz de transportarnos a una época en particular y va muy de la mano con la música que las caricaturas de ese entonces usaban. 

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    Todo esto se complementa de gran forma con el trabajo de voz. Como ya lo saben, Troy Baker es la gran estrella, ya que interpreta a Jack Pepper. El reconocido actor hace una muy buena labor. Sin embargo, hay momentos en donde no hay una diferencia clara entre él y el personaje, por lo que algunas líneas de diálogo parecen que simplemente las emitió con un tono más grave de voz. El resto del elenco, por su parte, no sufre de este problema, y cada uno logra resaltar por sus propios méritos, como el tartamudeo que caracteriza a uno de los pocos políticos que valen la pena salvar.

    Mouse: P.I. for Hire es una gran experiencia sonora. El título utiliza a la perfección a la big band para transportarnos a la época deseada. Los momentos de calma pintan a la perfección la imagen de un detective que se sumerge en el queso tras fallar una misión, mientras que las secciones de acción están acompañadas de un ritmo que nos da la motivación necesaria para derrotar a todo ratón que se ponga frente a nosotros. Si bien hay momentos en donde es imposible distinguir dónde empieza Troy Baker y termina Jack Pepper, su trabajo es de primer nivel, y el resto del elenco hace que este mundo animado se sienta tan vivo como cualquier otro. 

    Policías y ratones

    Al igual que su historia, el gameplay de Mouse: P.I. for Hire es algo que ya hemos visto en el pasado. En lugar de tratar de revolucionar el género de los FPS, o incluso tratar de presentar algo nuevo para los boomer shooters, Fumi Games se enfocó en trabajar con elementos que han demostrado funcionar e implementarlos de la mejor forma posible. El resultado es una experiencia que es muy divertida, pero no presenta alguna sorpresa o aspecto que lo haga resaltar en comparación con sus contemporáneos.

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    Pese a que Mouse: P.I. for Hire trata de presentarse como una experiencia de detectives, todo lo que haces es disparar. El título quiere implementar un sistema en donde tienes que recolectar pistas y colocarlas en un pizarrón para encontrar el siguiente paso del caso, pero todo esto es automático. De esta forma, la estructura es bastante lineal. Vas de nivel en nivel superando algún reto y, cuando es necesario regresar a la oficina de Jack Pepper, puedes interactuar con un par de personajes, disfrutar de un minijuego de cartas o mejorar tus armas. Afortunadamente, las misiones son muy entretenidas.

    Fumi Games nos presenta dos tipos de diseños de nivel para cada sección de la aventura. Por un lado, tenemos la estructura clásica en donde recorremos pasillos hasta llegar a una arena de combate en donde tenemos que usar todo nuestro arsenal para salir con vida. A la par, hay momentos en donde el título nos presenta diferentes formas de superar cierto reto. Por ejemplo, llega un punto en donde hay que infiltrarse en una estación de policía. Si bien puede entrar por la puerta delantera y matar a todo aquel que se interponga en el camino, también es posible escabullirse por el sistema de ventilación hasta llegar al cuarto deseado, o incluso explotar una pared en la parte trasera del edificio para llegar desde otro punto. Estos momentos son contados, pero ocurren con la suficiente frecuencia para darle una bienvenida variedad a la experiencia.

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    Ahora, cuando llega el momento de la acción, el juego se convierte en todo un caos. Al ser un boomer shooter, Mouse: P.I. for Hire nos presenta un sistema de disparos en primera persona frenético, en donde es necesario cambiar de arma constantemente. Aquí encontramos una pistola, dos tipos de escopeta, un cañón, una metralleta y hasta una sierra del infierno. Es una selección bastante interesante, y si bien puedes casarte con dos o tres opciones, todo el armamento a nuestra disponibilidad funciona en todo tipo de situación. Lo mejor de todo es que cada instrumento puede ser mejorado, no solo para incrementar su daño y el clip, sino para darle acceso a un disparo alterno. El rifle de ácido, por ejemplo, es capaz de crear una burbuja que se adhiere a cualquier superficie o enemigo y explota, ocasionando una gran cantidad de daño.

    Todo esto se complementa con la movilidad de Jack Pepper y el diseño de las arenas de combate. Aquí es cuando el juego rompe un poco con las concepciones del boomer shooter e introduce elementos que se asemejan más a lo que vemos en la nueva trilogía de DOOM. El protagonista es muy ágil, ya que cuenta con un doble salto, dash y un par de habilidades más que no solo se usan en las secciones de plataformas, sino que también nos dan más opciones al momento de evadir daño. A la par, todos los escenarios cuentan con un sinfín de munición, barriles explosivos que puedes patear hacia los enemigos, ítems de todo tipo y mejoras momentáneas que te permiten disparar fuego u obtener la fuerza de Popeye. 

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    Mantenerse quieto es una mala idea. El título espera que constantemente te estés moviendo a lo largo del escenario, cambiando de arma y utilizando el ambiente a tu favor. Pese a la enorme cantidad de enemigos que el juego te lanza, nunca sientes que estás contra las cuerdas. En su dificultad normal, Mouse: P.I. for Hire es muy fácil, y solo en la opción más elevada vas a encontrar algún tipo de reto. Sin embargo, esto no es necesariamente algo malo. Fumi Games claramente deseaba entregar una experiencia muy accesible, y lo han logrado.

    Como ya lo mencioné, el juego no presenta algo nuevo o trata de crear una identidad única dentro del género. Los desarrolladores se dieron a la tarea de crear algo bueno y entretenido, y lo han logrado. La experiencia es sumamente divertida, y el fantástico ritmo de la aventura hace que las 10 o 15 horas que te puedes tardar en llegar a los créditos finales se vayan como el agua. No hay algo malo con trabajar con ideas que todos sabemos van a funcionar, siempre y cuando la ejecución sea acertada, y Mouse: P.I for Hire es una experiencia muy sólida que sabe muy bien cuáles son sus cartas, y las juega de gran forma.

    Son los juegos los que se hicieron pequeños

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    Mouse: P.I. for Hire es una fantástica aventura que, pese a trabajar con muchos elementos que ya hemos visto en el pasado, todo lo presenta de una forma atractiva que, en el peor de los casos, es algo de lo cual te vas a olvidar, como su historia. Si bien el uso de noir es una aproximación interesante, Fumi Games no va más allá de los clichés, por lo que sus fallas son muy notorias. Por si fuera poco, sí, el género noir tiene un choque directo con el gameplay, algo que puede ser un problema para algunos. 

    Visualmente, el juego es increíble. Fumi Games va más allá de las comparaciones con Cuphead y encuentra su propia identidad, incluso si toma prestados elementos de hace casi un siglo. El blanco y negro funcionan a la perfección con el tipo de aventura que se nos presenta, y las animaciones son simplemente espectaculares. El único elemento que no llega a ser empleado efectivamente es el diseño de los ratones. Parece que el juego no sabe qué hacer con este aspecto, por lo que lo ignora y trata a los roedores como si fueran humanos, lo cual no es algo malo, pero tampoco es algo llamativo.

    La música es un deleite para los oídos. El big band es empleado de una forma magistral en todo momento, moviéndose entre la calma que encontramos en el género noir y la acción que caracteriza a los boomer shooters. El trabajo de voz también merece un reconocimiento, ya que cada actor logra encapsular a la perfección sus respectivos roles, incluso si Troy Baker suena como Troy Baker.

    Al igual que su historia, el gameplay de Mouse: P.I. for Hire es cero original. Todo lo que nos presenta Fumi Games ya lo hemos visto, pero la ejecución es lo suficientemente fuerte para que esto no sea un problema. Cada nivel y cada enfrentamiento son divertidos a más no poder. Una vez que entras en el ritmo indicado, es imposible soltar el control.

    Mouse: P.I. for Hire no es un candidato a GOTY, pero sí es un juego que seguramente estará en las listas de las joyas de 2026 que no puedes ignorar. Es un trabajo muy entretenido que, pese a su falta de originalidad, seguramente se quedará con más de una persona. Al igual que el caso de Jack Pepper, algo falta y espero que una posible secuela logre solucionar este caso. 

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    Sebastian Quiroz
    Sebastian Quiroz
    27 años. Editor en Atomix.vg. Consumidor de la cultura pop.
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