
Quieren los impuestos de vuelta
Un grupo de propietarios de consolas PlayStation presentó una demanda colectiva contra Sony tras los incrementos de precio aplicados a PS5 durante 2025. Los demandantes buscan obtener reembolsos relacionados con los costos adicionales derivados de los aranceles implementados en Estados Unidos el año pasado, argumentando que la compañía habría mantenido beneficios extraordinarios incluso después de la eliminación de dichas medidas.
El caso, identificado como Walker et al. contra Sony Interactive Entertainment LLC, fue presentado el 6 de mayo de 2026 ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California. Los demandantes Amorey Walker y Bryce Foster-Quarles sostienen que los consumidores pagaron precios inflados cuando Sony decidió aumentar en $50 dólares el costo de los modelos estándar, Digital y Pro de PS5 en agosto de 2025.
En aquel momento, Sony justificó el ajuste señalando el complicado panorama económico provocado por los aranceles impulsados por el entonces presidente Donald Trump. Sin embargo, la Corte Suprema de Estados Unidos anuló esas políticas arancelarias en febrero de 2026, situación que abrió el debate sobre posibles devoluciones económicas para empresas y consumidores afectados por las medidas.
Dicen que Sony tuvo ganancias extra
La demanda argumenta que Sony habría obtenido una “doble ganancia inesperada”, ya que continuó beneficiándose de los incrementos aplicados incluso después de la eliminación de los aranceles. Por ello, los demandantes consideran que parte de esos ingresos debería ser reembolsada a quienes compraron hardware de PlayStation tras el aumento de precios aplicado el año pasado.
El proceso legal guarda similitudes con otra demanda colectiva presentada recientemente contra Nintendo, relacionada con el incremento de precios en accesorios de Switch durante 2025. Ambos casos reflejan el creciente descontento de algunos consumidores ante las subidas de precios vinculadas a políticas económicas temporales y podrían sentar precedentes importantes para la industria de los videojuegos en Estados Unidos.
Vía: IGN






















