El visionario que convirtió a SEGA en leyenda

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    Dave Rosen fue mucho más que un empresario; fue el pionero que dio forma a Sega y que, con su visión, convirtió a una pequeña compañía de entretenimiento en un gigante capaz de marcar generaciones. Su historia comienza en los años cincuenta, cuando tras servir en la Fuerza Aérea durante la Guerra de Corea decidió quedarse en Japón. Allí fundó Rosen Enterprises, dedicada inicialmente a estudios fotográficos y a la venta de arte japonés en Estados Unidos.

    Pronto descubrió un nicho inesperado: la creciente demanda de máquinas recreativas en un país que buscaba nuevas formas de ocio tras la posguerra. Lo que empezó como un negocio de cabinas fotográficas y pinballs se transformó en algo mucho más grande cuando Rosen fusionó su empresa con Service Games, dando origen a Sega, acrónimo de SErvice GAmes.

    Lo que distinguió a Rosen no fue únicamente su capacidad para detectar oportunidades, sino su visión global. Comprendió que los videojuegos podían trascender el entretenimiento local y convertirse en un fenómeno cultural y económico de alcance mundial. Bajo su liderazgo, Sega se consolidó como un referente en el mercado de arcades durante los años sesenta y setenta, con títulos que marcaron época y con una presencia internacional que pocas compañías japonesas habían logrado en ese momento.

    En los años ochenta, cuando la industria se desplazaba hacia el mercado doméstico, Rosen impulsó la expansión de Sega hacia las consolas. Junto a Tom Kalinske fue clave en la estrategia que llevó a la compañía a competir directamente con Nintendo en la llamada “guerra de las consolas”. Sega Genesis, conocido como Mega Drive fuera de Estados Unidos, se convirtió en un símbolo de esa rivalidad, ofreciendo un catálogo audaz y campañas de marketing agresivas que desafiaban la hegemonía de Nintendo.

    Aunque Rosen se retiró en 1996, su impronta quedó marcada en la cultura empresarial de Sega: innovación, atrevimiento y una mirada internacional que definieron la identidad de la compañía. Su legado no se limita a los productos que Sega lanzó, sino a la forma en que la empresa se posicionó en el imaginario colectivo.

    Cuando falleció en diciembre de 2025, a los 95 años, Sega lo recordó públicamente como un “verdadero pionero”, pues sin su visión, la compañía probablemente no habría alcanzado el nivel de influencia que tuvo en los noventa, ni habría dejado una marca tan duradera en la historia del videojuego. Su vida demuestra que la industria no se construye únicamente con diseñadores y programadores, sino también con empresarios capaces de leer el contexto histórico y cultural, de arriesgarse y de apostar por lo que otros aún no ven.

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    José Celorio
    José Celorio
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