
Admite que no es un juego querido
Aunque hoy es considerado un título de culto dentro de la historia de Nintendo, Zelda II: The Adventure of Link sigue siendo visto como una de las entregas más extrañas de toda la franquicia. Incluso Shigeru Miyamoto, creador de la saga, llegó a describir el juego como “una especie de fracaso” debido a que el resultado final terminó alejándose de la visión original que tenía para la secuela.
Lanzado originalmente en 1987, Zelda II rompió con gran parte de las mecánicas establecidas por el primer The Legend of Zelda. El juego abandonó gran parte de la exploración cenital tradicional para introducir desplazamiento lateral, elementos de RPG y un sistema de combate mucho más enfocado en la acción directa. Estas diferencias hicieron que el título se sintiera completamente distinto al resto de entregas principales de la saga.
Las declaraciones de Miyamoto provienen de una entrevista realizada en 2003 para la revista sueca Superplay, donde el creativo explicó que, aunque la idea inicial del proyecto nació de él, el desarrollo principal quedó en manos de otro equipo. Según comentó, muchos de sus juegos suelen mejorar durante el proceso creativo gracias a nuevas ideas, pero en el caso de Zelda II eso no ocurrió como esperaba.
Hay usuarios que sí prefieren este título
Miyamoto aseguró que Nintendo terminó considerando a The Legend of Zelda: A Link to the Past como la verdadera secuela del juego original, mientras que Zelda II pasó a verse más como una historia paralela sobre lo ocurrido con Link después de los acontecimientos del primer título. Para el desarrollador, la experiencia no logró evolucionar de la forma que había imaginado desde un principio.
A pesar de estas críticas, Zelda II mantiene una base importante de seguidores que valoran precisamente lo diferente que resulta frente al resto de la franquicia. Con el paso de los años, muchos jugadores han destacado la dificultad, el sistema de combate y las mecánicas experimentales del juego como elementos únicos dentro de la saga, aunque continúa siendo una de las entregas más divisivas entre los fanáticos de Zelda.






















