
Es momento de dar el salto
La franquicia Call of Duty finalmente dejará atrás la generación pasada de consolas, marcando el cierre de su presencia en PlayStation 4 y Xbox One. La confirmación llegó por parte de Activision, que desmintió los rumores sobre una posible versión del próximo título para estos sistemas.
La decisión implica que el nuevo juego, que algunos reportes apuntaban como una posible continuación de Modern Warfare, será exclusivo de hardware más reciente. Con ello, la saga pone fin a un periodo de transición inusualmente largo, ya que durante años mantuvo lanzamientos simultáneos entre generaciones.
El abandono de consolas antiguas responde también a las limitaciones técnicas que estas representan. Jugadores y analistas han señalado que el rendimiento en equipos previos era cada vez más irregular, lo que habría frenado la evolución de la serie en aspectos gráficos y de jugabilidad.
Muchos jugadores se verían afectados
No obstante, la medida afecta a una base importante de usuarios que aún permanece en plataformas como PlayStation 4 y Xbox One. Para continuar con las entregas más recientes, estos jugadores deberán migrar a consolas actuales o PC, en un contexto donde el costo del hardware ha aumentado considerablemente respecto a su lanzamiento original.
El cambio llega en un momento complejo para el mercado, con precios elevados tanto en consolas de nueva generación como en equipos de gaming. Mientras tanto, servicios como Xbox Game Pass siguen ajustando su estrategia, lo que añade más variables a la forma en que los usuarios acceden a los nuevos títulos de Call of Duty.
Vía: Kotaku























