PLATAFORMA
PC, PS5, XBOX SERIES X, XBOX SERIES S,
PLATAFORMA RESEÑADA
PS5,
DESARROLLADOR
Milestone S.r.l
PUBLISHER
Milestone S.r.l
FECHA DE SALIDA
26/03/2026

Milestome toma el volante
Aunque cuando hablamos de juegos de carreras muchos pueden pensar inmediatamente en series de simulación, como Gran Turismo y Forza Motorsport, la realidad es que parte importante de esta escena también se encuentra en las experiencias arcade. Estos son títulos que se enfocan en ofrecer un reto que pone a prueba tu habilidad con el control. De esta forma, los desarrolladores cuentan con una mayor libertad al momento de construir desafíos y explorar ideas que tal vez muchos no asocien con este género. Uno de los nombres más sobresalientes en este aspecto es Milestone, equipo de Italia que hace un par de años nos entregó Hot Wheels Unleashed y su secuela, y quienes han decidido traer de regreso a la mítica franquicia de Screamer.
Durante la década de 1990, Milestone saltó a la fama gracias a la trilogía original de Screamer, juegos de carreras que sobresalieron por su reto y el uso de mecánicas de derrape. Si bien el estudio eventualmente se enfocó en otras series y proyectos, ofreciendo un catálogo con experiencias arcade y de simulación, el equipo nunca se olvidó de uno de sus primeros trabajos en la industria. Es así que en diciembre del 2024, los desarrolladores italianos confirmaron que Screamer estaría de regreso en forma de reboot. Esto fue más que suficiente para llamar la atención de muchos fans, pero la revelación de esta nueva entrega estuvo acompañada de una estética de anime, un apartado visual impresionante y, para la sorpresa de muchos, un enfoque narrativo, elementos que fueron más que suficientes para cautivar al público en general.
Casi dos años después, Screamer está a solo unos días de llegar a las manos del público en general. Tras conquistar al público con las dos entregas de Hot Wheels Unleashed, muchos están emocionados por ver cómo es que el estudio logrará sobresalir en este mercado, ya que sus ideas siempre han dado mucho de qué hablar, incluso si no todos están interesados en las producciones de Milestone. ¿Es Screamer la joya oculta del 2026 que sorprenderá a más de uno? ¿Qué hace que esta entrega sea especial? Conoce las respuestas a estas y más interrogantes en nuestra Atomix Review.
Más que solo velocidad
Screamer logra destacar inmediatamente dentro de su género gracias a la inclusión de una campaña de un solo jugador. Así es, en lugar de solamente ofrecer retos sin algún tipo de conexión, Milestone ha creado un extenso modo historia que, si bien no presenta algo completamente nuevo, nos expone a ideas bien ejecutadas que mantendrán al jugador pegado al control durante más de 10 horas. Este es uno de los mayores logros del título, y bien podría ser el punto de inicio para una nueva trilogía.
En un no tan lejano futuro, un misterioso magnate comienza un torneo de carreras clandestinas y promete entregar riquezas inimaginables para el equipo ganador. Esto ha atraído a competidores de diferentes partes del mundo. Sin embargo, cada uno de los corredores en el evento también ha ingresado con una motivación oculta. Algunos quieren venganza por el asesinato de una mentora, otros desean saber qué sucedió con un viejo amor y unos simplemente buscan recuperar su confianza tras fracasar en la vida. Esto crea el ambiente perfecto para traiciones, momentos de valentía y revelaciones que mantendrán al jugador cautivado en todo momento.
Milestone nos presenta una campaña extensa, con múltiples personajes, diferentes motivaciones y relaciones que van evolucionando conforme avance la historia. Es un apartado muy entretenido que no solo le da una identidad marcada a Screamer, sino que va más allá de simplemente ser un tutorial para las mecánicas centrales del juego. Claro, hay misiones que se enfocan en enseñarle al jugador cierto sistema, pero la mayoría de los retos aquí presentes están ligados directamente con los eventos que transcurren en la trama, lo cual hace que cada una de estas misions sea personal para cada uno de los protagonistas.
Screamer cuenta con un extenso catálogo de personajes, y la campaña principal trata a cada uno de los corredores como los protagonistas. Esto quiere decir que la estructura narrativa no es tan sencilla como uno podría esperar. En lugar de tener secciones específicas para cada equipo, el título está dividido en capítulos, cada uno enfocado en algún competidor. Si bien esto ocasiona una gran confusión al inicio, ya que no sabes quién es quién y el título se toma su tiempo para establecer las bases necesarias, una vez que superas las primeras horas, quedan muy claras las relaciones que hay entre cada grupo.
Aunque el título no está libre de clichés y momentos convenientes que avanzan la historia sin mucho sentido, la campaña también nos presenta interacciones carismáticas que te harán encariñarte con los diferentes personajes que aquí encontramos. Mis favoritos fueron Róisín Garrity y Noboru Sato. La primera batalla constantemente con el líder de su equipo, ya que la muerte de su mentora creó una división dentro del grupo, pero con la ayuda de otros corredores no solo encuentra su lugar en la pista, sino que también se enamora de alguien muy especial. Por otro lado, el segundo es un yakuza que fue considerado uno de los mejores corredores en su momento, pero un accidente lo dejó sin una pierna y con un gran trauma, por lo que el torneo es el lugar perfecto para recuperar la confianza que perdió entre llamas.
Todos y cada uno de los personajes en Screamer tiene una personalidad única y un desarrollo interesante. Lo mejor de todo es que la historia dicta el tipo de misiones que encontramos en este modo. Esto significa que los retos contra tiempo usualmente están ligados a un momento de superación personal, mientras que las carerras principales se desarrollan en una etapa clave que afecta la relación entre diferentes grupos. Es una simbiosis que crea una genuina conexión con el jugador, y es algo que te hará completar cada uno de los retos principales y opcionales.
Si bien la historia del título es poco original y está llena de clichés, el resultado final es positivo. No solo es muy entretenido, sino que la campaña nos presenta personajes carismáticos que constantemente están evolucionando. Los retos están ligados directamente con los momentos clave en el viaje de cada corredor, y aunque el inicio puede ser más confuso de lo necesario, rápidamente conectarás con los competidores. Screamer sería un juego totalmente diferente sin este apartado, y es bueno ver que Milestone se dio el tiempo necesario para entregarnos algo que vale mucho la pena.
Anime realista
Uno de los elementos que destacan inmediatamente dentro de Screamer es su apartado visual. El título nos ofrece una combinación interesante entre elementos realistas y diseños estilo anime. Esto le da una identidad única al trabajo de Milestone, y demuestra la flexibilidad que el Unreal Engine 5 tiene para nosotros. Por si fuera poco, aquí también hay fenomenales cinemáticas que le dan vida a los momentos clave de la historia. El resultado es una experiencia visual que nos transporta a un mundo que se siente futurista y retro al mismo tiempo.
Milestone nos presenta una maestría sobre el Unreal Engine 5. El estudio utiliza un sistema de iluminación realista para darle vida a todas las pistas que aquí encontramos. Desde las calles neón de una ciudad inspirada en el Japón de Akira. Pasando por un bosque que alberga algunos de los diseños más complicados para las pistas. Hasta desiertos en donde la luz de la tarde es capaz de cegar al jugador en momentos que nunca dejan de sorprender. Screamer es un bello juego que también goza de un fantástico rendimeinto en consolas, con 60fps que rara vez llegan a caer.
Por otro lado, Screamer también cuenta con una dirección de arte inspirada en el anime de la década de 1980. El diseño de los personajes deja esto muy en claro, combinando la estética que muchos ya conocemos con elementos clave de la nacionalidad de cada corredor. Aisha Waghmare, por ejemplo, parece que viene directo de Gundam gracias a su traje, mientras que los tatuajes y camisa abierta de Keiji Sato dejan en claro su asociación con los yakuza.
Todos estos diseños salen a relucir en las cinemáticas que encontramos en la campaña principal. Estos son momentos impresionantes que cuentan con una gran dirección y composición, y usualmente se utilizan en los momentos clave de cada personaje. Por ejemplo, la ansiedad de Noboru Sato es algo que se puede apreciar gracias al constante movimiento de cámara, una aberración cromática que aturde al jugador y constantes recuerdos a un momento que nunca vemos bien. Milestone claramente conoce el lenguaje visual del anime, y todo lo que aquí encontramos eleva a la ya de por sí entretenida campaña de un solo jugador. El único aspecto negativo es que la mayor parte de la historia nos presenta conversaciones estáticas en donde las imágenes de los corredores carecen de algún movimiento interesante.
Si bien el diseño de personajes es un factor importante, la verdadera estrella aquí son los carros. Cada uno de los coches es un deleite visual. En este sentido, Screamer nos presenta diferentes tipos de automóviles que toman inspiración de modelos reales, como el monoplaza F1 de Hiroshi, el Aston Martin de Dirk van Wyk y, mis favoritos, los Toyota AE86 que usan las chicas de Strike Force Romana. Cada corredor cuenta un coche que va de acuerdo con su personalidad y nacionalidad, y la atención al detalle es simplemente impresionante.
Screamer es un trabajo visual impresionante. Si bien el uso de imágenes estáticas para la mayoría de las conversaciones en el modo historia es decepcionante, el juego logra sobresalir por la forma en la que combina iluminación realista con diseños inspirados en el anime. Las cinemáticas y el diseño de los coches son la joya de la corona, ya que nos logran transportar al mundo nostálgico y futurista que los desarrolladores han creado. El resultado final es una presentación casi impecable que hace que esta entrega resalte dentro de su género.
Al ritmo del motor
Screamer no solo sobresale por su apartado visual, sino que también nos ofrece una gran presentación sonora. El título cuenta con un soundtrack capaz de elevar cada carrera. Por si fuera poco, el título también logra sobresalir por las actuaciones de cada uno de los actores involucrados en la historia. Notablemente, esta entrega cuenta con un extenso reparto que abarca múltiples idiomas, elevando aún más a la campaña principal.
En lugar de elegir a solo un compositor, Milestone contrató a The Qemists, Chronic Crew, HypeKit y Devin Bronson para encargarse de darle vida a las diferentes canciones que escuchamos a lo largo del juego. Esto da como resultado una extensa selección musical que combina elementos de house, techno, electrónica, J-Pop y rock. Cada canción es tratada como un complemento para las carreras, elevando la emoción de estos retos y, en el proceso, crean un apartado sonoro que vas a querer escuchar en todo momento. Las únicas tonadas que no logran sobresalir son aquellas que fueron construidas con el objetivo de acompañar a las conversaciones y cinemáticas.
Sin embargo, es probable que no muchos le presten atención a las composiciones originales, ya que el título también cuenta con un gran diseño de audio que se roba la atención del jugador cada momento posible. La velocidad de los coches es algo que no solo se puede ver y sentir, sino que también se escucha, ya que los motores retumban en todo momento. Notablemente, el cambio de velocidad es algo que puedes oir fácilmente, lo cual hace que una de las mecánicas centrales de la experiencia sea sencilla de activar. Esta es la estrella del apartado sonoro, y uno de los mayores logros de Milestone con este título.
Por último, pero no menos importante, Screamer también cuenta con un extenso repertorio de actores de voz que le dan vida a la campaña. Cada uno de los personajes tiene una nacionalidad única, y en lugar de tener a todos hablando inglés, el estudio optó por contratar a actores que supieran cómo interpretalos en su lengua natal. Esto significa que en una misma escena podemos escuchar a alguien hablando alemán, francés e hindi, y todos se entienden gracias a un chip de traducción universal. Incluso aquellos con el mismo idioma tienen acentos diferentes, como Róisín Garrity, quien claramente es escocesa.
El apartado sonoro es uno de los elementos clave de Screamer. La combinación de géneros y compositores le da una identidad clara al juego, y el resultado se puede apreciar en el fantástico soundtrack que nos acompaña en cada carrera. A la par, el diseño de audio es igual de impresionante; no solo nos hace sentir la velocidad a la que va cada coche, sino que también es parte importante de una de las mecánicas centrales del juego. La cereza en el pastel son las grandes actuaciones de voz que nos transportan a un mundo en donde la barrera del idioma ha desaparecido. Sin duda alguna, Milestone ha logrado algo impresionante.
Reto Screamer
Queda claro que Screamer es una experiencia única dentro del género. Tener una campaña bien elaborada pudo ser más que suficiente para sobresalir en el mercado, pero Milestone fue un paso más allá y también ha creado un juego de carreras con un control muy particular, el cual utiliza los dos sticks en el mando para darle un mayor énfasis a los derrapes y la velocidad, algo que da pie a un diseño de pistas elaborado y retador. Si bien las ideas que utiliza el estudio no son nuevas, la forma en la que las ejecuta le da un toque especial a la experiencia.
Hay dos elementos particulares que hacen que Screamer logre sobresalir dentro del género. El primero de estos es el uso de los dos sticks para manejar cada coche. Si bien el lado izquierdo del control nos ofrece un movimiento tradicional, a la derecha nos encontramos con un sistema enfocado al derrape. Usualmente, esto se hace al acelerar y frenar al mismo tiempo en otros juegos, pero en esta ocasión Milestone ha decidido ofrecernos una aproximación que es difícil de entender al principio. El título tiene una curva de aprendizaje muy marcada. Tus primeras horas estarán llenas de errores y en más de una ocasión vas a chocar contra una pared. Sin embargo, este trabajo nunca deja de ser entretenido, lo cual hace que todos los usuarios se mantengan pegados al mando hasta entender cómo es que funciona la experiencia.
La idea de derrapar no es nueva, pero Screamer la convierte en la parte central de la experiencia, y no hay nada más satisfactorio que lograr una curva mientras tu coche está a centímetros del muro. Esto se complementa con el hecho de que el stick izquierdo también dicta qué tan cerrada o abierta puedes girar. Esto significa que hay momentos en donde las palancas van en la misma dirección o en sentido opuesto. A la par, cada uno de los automóviles tiene una velocidad, aceleración y peso totalmente diferente, lo cual modifica tu aproximación a esta mecánica central.
Hiroshi, por ejemplo, tiene un carro que va muy rápido, por lo que girar es más complicado, y es fácil que pierdas el control. Hina Yamano, por su parte, cuenta con derrape mucho más manejable, incluso si su aceleración no es tan notoria. Cada personaje es único, y encontrar uno que se acomode a tu estilo de juego puede ser complicado. Esto hace que las primeras horas de la campaña también sean un fuerte golpe para el jugador, ya que constantemente estás cambiando de protagonista, y cuando apenas te estás acostumbrando a uno, llega el momento de usar otro y reiniciar este proceso.
El título divide a sus corredores en líderes y miembros. El primer grupo nos presenta carros que parecen ser capaces de hacer todo bien, pero la curva de aprendizaje es muy complicada. El segundo equipo es el caso contrario, ya que son fáciles de entender, pero usualmente solo resaltan en uno o dos elementos. Es un buen balance que hace que cada jugador tenga que entender bien las mecánicas centrales de la experiencia. Aquí es importante aclarar que cada competidor tiene un carro único con habilidades especiales, por lo que es imposible combinar elementos.
Aunque esto puede sonar como algo obvio, el segundo gran enfoque del juego es la velocidad. En este punto, Screamer nos presenta un sistema de boost bastante interesante, el cual se activa al llenar una barra de turbo que se carga de dos formas. La primera opción es realizar el cambio de velocidades de forma manual en una pequeña ventana de tiempo, algo que puedes identificar rápidamente gracias al sonido que emite el motor. Por otro lado, una vez que llegas a cierto kilometraje por hora, este elemento se acumula automáticamente.
Sin embargo, no basta con tan solo presionar un botón y ya. El título también nos presenta }un indicador que nos da acceso a una aceleración básica y una especial. Esta última se activa al presionar L1, en el caso de la versión de PS5, en el momento correcto. Aunque uno podría pensar que el boost es algo simple, la realidad es que Milestone ha creado múltiples sistemas que complejizan esta mecánica, sin hacerla difícil de entender. A su vez, esto se complementa con el derrape, ya que el realizar esta acción hace más fácil cambiar de velocidad de forma manual, pero también reduce la aceleración de los carros, por lo que es casi imposible llenar la barra necesaria de manera automática.
Por si fuera poco, Screamer también cuenta con un sistema de ataque. Realizar el boost va llenando una barra especial que te permite golpear a otros competidores, lo cual destruye su carro por un segundo, dándote una ventaja de tiempo y llena la barra de boost. Si bien puedes gastar todo tu medidor de poco a poco, si logras llenar este apartado tendrás acceso a una aceleración especial que pone a tu automóvil en un estado crítico, ocasionando que explote ante cualquier pequeño toque, pero con un aumento de velocidad considerable. La agresividad no llega a los niveles de F-Zero, pero destruir a tus oponentes por un momento también es una táctica válida para ganar las carreras.
Milestone ha creado un sistema complejo para su juego de carreras. El boost, el derrape y el ataque son mecánicas que se complementan mutuamente, y todas están enfocadas en hacer que el jugador vaya tan rápido como sea posible. Una vez más, cada personaje tiene su propia variación de estos sistemas, por lo que es muy entretenido experimentar hasta encontrar al coche que más sea de tu agrado. Claro, hay una curva de aprendizaje muy marcada, pero es muy divertido ir a toda velocidad y descubrir cómo funciona todo lo que aquí encontramos.
Todo esto se complementa con un fantástico diseño de pistas. El juego utiliza sus mecánicas principales para ofrecernos escenarios complejos, con múltiples vueltas y giros cerrados que exigen cierto nivel de dominio del control. Mis pistas favoritas usualmente tienen una combinación de caminos alargados que permiten abusar el boost para ganar cierta ventaja, y curvas que ocasionan que reinicie una carrera más de una vez hasta entender cómo superarlas sin chocar tanto. A la par, la inteligencia de la computadora, al menos en el modo normal, es muy agresiva, algo que también te puede motivar a superar tus propias limitaciones con el mando.
Por último, pero no menos importante, el juego nos ofrece bastante contenido. Más allá de la extensa campaña, puedes participar en carreras tradicionales, competencias por equipo, retos de tiempo, juego en línea, eres capaz de personalizar el estilo visual de cada carro y hay una galería para ver arte conceptual y escuchar el gran soundtrack que aquí encontramos. Ya sea que vayas a jugar solo o con amigos, hay mucho, pero mucho por ver en este título.
Screamer es complejo y la curva de aprendizaje es lo suficientemente complicada para que constantemente choques contra un muro. Sin embargo, el juego es divertido en todo momento. Si bien te va a tomar algo de tiempo entender cómo es que funciona lo que Milestone nos presenta en esta ocasión, nunca sientes que estás perdiendo el tiempo. Es una experiencia con mucho contenido y un gran reto. Es algo que todos los fans de este tipo de juegos arcade van a apreciar de principio a fin.
I feel the need, the need for speed

Screamer es una de las grandes joyas del 2026. Es probable que el título no sea tan discutido, especialmente considerando su género, pero esto no demerita el gran trabajo de Milestone. Uno de los aspectos más sobresalientes en su historia. Si bien este apartado no ofrece algo nuevo, su presentación es cautivadora, y los retos están ligados directamente con la evolución de cada personaje. Es un apartado que te ofrecerá más de 10 horas de diversión, y espero que veamos más trabajos como estos en un futuro.
El juego es una maravilla visual. Milestone utiliza el Unreal Engine 5 de una forma magistral al combinar iluminación realista con una dirección artística inspirada en el anime. Las cinemáticas son espectaculares, y el diseño de personajes logra resaltar gracias a todos los detalles culturales que cada corredor posee. Todo esto se complementa con un destacado apartado sonoro. El soundtrack es fenomenal; el diseño de audio, aunque puede robarse la atención del usuario, se complementa de gran forma con el sistema de aceleración; y el trabajo de los actores de voz le da vida a este mundo.
Como juego de carreras arcade, Screamer utiliza ideas que ya hemos visto en otros lados, pero la ejecución y la forma en la que todos sus elementos están conectados hacen que entender estos sistemas sea muy divertido. Hay una clara curva de aprendizaje, y encontrar un carro que sea de tu agrado te va a costar un poco, pero este proceso es adictivo, con un gran reto y una notable sensación de realización cuando cruzas la meta final en el primer puesto.
Milestone, una vez más, ha demostrado su maestría del género. Si bien es probable que la atención del público en estos momentos esté en otro lado, no pueden dejar pasar esta experiencia. Screamer se ha convertido en uno de mis juegos favoritos del año, y algo que seguramente será visto con cariño en un futuro.






































































