
Lo reemplazaron de forma sutíl
La desarrolladora Warhorse Studios se encuentra en el centro de la polémica tras la salida de uno de los principales traductores de Kingdom Come: Deliverance 2, en un caso que ha reavivado el debate sobre el uso de inteligencia artificial en la industria. La controversia surgió luego de que se diera a conocer que el estudio habría optado por reemplazar parte del trabajo de localización con herramientas automatizadas.
El traductor Max Hejtmánek, quien trabajó durante casi cuatro años en la adaptación del juego al inglés, relató que fue informado de manera repentina sobre el fin de su relación laboral. Según su testimonio, la decisión se justificó bajo la intención de implementar inteligencia artificial en los procesos de traducción, lo que convertiría su puesto en “obsoleto”.
Hejtmánek destacó la importancia de la localización en un proyecto de este tipo, subrayando que su labor iba más allá de una simple traducción literal, abarcando la adaptación cultural y narrativa necesaria para mantener la autenticidad de la experiencia. El título, ambientado en la Bohemia del siglo XV, fue ampliamente reconocido por su fidelidad histórica y calidad en la escritura.
La empresa dice respetar a sus trabajadores
El excolaborador también expresó su inconformidad con la medida, señalando que el uso de inteligencia artificial en este ámbito ya había sido motivo de discusión interna en el estudio. Afirmó sentirse “traicionado” por una empresa con la que mantenía una relación cercana, aunque aclaró que no busca acciones legales ni su reincorporación.
Por su parte, Warhorse Studios emitió una declaración en la que evitó profundizar en el caso, limitándose a señalar que valora el talento de sus empleados y que no comentará situaciones individuales por respeto a la privacidad. El episodio refleja una creciente tensión en la industria sobre el impacto de la automatización en áreas creativas y especializadas.
Vía: 3DJ























