
Spider-Man apareció por primera vez en los cómics en 1962. Desde entonces, el personaje de Marvel ha crecido en todo tipo de direcciones. Dentro y fuera de las páginas que le dieron la vida, hemos visto múltiples reinterpretaciones que, pese a conservar las bases, nos han presentado ideas completamente diferentes para este héroe. Si bien estas variantes son muy conocidas para los lectores, no fue sino hasta la llegada de Spider-Man: Into the Spider-Verse que este concepto logró entrar en el consciente colectivo. Desde entonces, múltiples compañías se han dado a la tarea de trasladar esta idea al público en general con producciones de todo tipo, como lo es la nueva serie de Spider-Noir.
Dentro del elenco de Into the Spider-Verse encontramos a Spider-Noir, una versión adulta, de la década de 1930 y monocromática que cobró vida gracias a Nicolas Cage. Esta idea, por extraña que pueda sonar, logró conectar con muchas personas, en parte gracias a la persona famosa detrás de este personaje. De esta forma, Sony y Amazon comenzaron a trabajar en una serie live action que tomara este concepto como punto de partida, pero sin relación con la cinta animada. Ahora, Spider-Noir por fin se ha hecho realidad, y estamos a unos días de su estreno. Es así que ya tuve la oportunidad de ver los primeros tres capítulos de esta producción, y estamos ante algo muy interesante.
Mismos personajes, nuevas caras
Spider-Noir se desarrolla en Nueva York, en la década de 1930. De esta forma, el arácnido que aquí encontramos es muy diferente al que muchos conocen. Aquí se nos presenta a Ben Reilly, aunque en esta ocasión no estamos hablando del clon, sino de un detective privado que, tras la pérdida de un ser amado, decide abandonar su rol como The Spider. Esto da pie a una premisa lo suficientemente diferente para atraer al público en general. A la par, la serie nos presenta con un gran elenco secundario que se encarga de completar al protagonista, tanto en su identidad como civil, así como en contraparte como héroe.
Aquí es donde brilla más la serie. Spider-Noir destaca cuando es capaz de tomar conceptos y personajes que muchos ya conocen, y les ofrece el suficiente cambio para que todos logren sorprenderse con la dirección que toma la serie. Tomemos como ejemplo a Flint Marko, interpretado en esta ocasión por Jack Huston, quien logra mantener intacto el conflicto interno entre hacer el bien y el mal, pero ahora se posiciona como el guardaespaldas de Cat Hardy, a cargo de Li Jun Li, quien se involucra con el mundo criminal de Nueva York debido a la pérdida de un viejo amigo. Mucho de lo que hace entretenido a este personaje es trasladado al nuevo contexto que nos presenta la serie.
Sin embargo, la estrella aquí es Ben Reilly, interpretado por Nicolas Cage, quien es capaz de presentarnos una versión del personaje que ha perdido la fe en su rol como protector de Nueva York, dando como resultado el dominio de una organización criminal a cargo de Silvermane, quien en esta ocasión cobra vida gracias a Brendan Gleeson. Esto da pie a una interesante relación entre la vida civil y la de héroe del protagonista que, como es una costumbre, es difícil de balancear incluso en un periodo diferente. Una vez, los conceptos que todos ya conocemos son recontextualizados para funcionar con una versión más vieja del personaje y en una época totalmente distinta a la que asociamos con Spider-Man.
Tanto el pasado trágico de algunos personajes, la resiliencia de unos y la crueldad de otros cobran vida gracias a las fantásticas interpretaciones de cada actor. Como era de esperarse, Cage hace un gran trabajo, balanceando a un Ben Reilly en busca de un nuevo objetivo en su vida y la peculiar forma en la que actúa. Esto se puede ver especialmente en una escena del tercer capítulo en donde, tras un incidente, el protagonista va a un bar, se emborracha y empieza a pelear, combinando las habilidades de The Spider con los erráticos movimientos que caracterizan a la estrella de Vampire's Kiss.
El resto del elenco no se aloca tanto, pero todos son capaces de capturar a la perfección a sus personajes. Lamorne Morris y Karen Rodríguez como Robbie Robertson y Janet, respectivamente, funcionan muy bien para mostrar la perspectiva humana de este mundo, y sus interpretaciones están llenas de carisma. Por su parte, Jack Huston, Li Jun Li, Brendan Gleeson y Abraham Popoola le dan un toque único a sus personajes, creando versiones únicas de Sandman, Black Cat, Silvermane y Tombstone que van más allá de ser reinterpretaciones de estos villanos con un toque de hace 100 años.
Si bien solo vi los primeros tres capítulos de Spider-Noir, esto fue más que suficiente para dejar en claro el gran potencial de esta producción. La historia crea un buen misterio que te mantiene enganchado, y la serie es capaz de experimentar con conceptos ya conocidos. Por su parte, todos los actores hacen un fantástico trabajo al presentarnos nuevas versiones de personajes con los que muchos ya están familiarizados. Si bien Nicolas Cage es la estrella que más brilla, el resto del elenco también tiene un par de momentos divertidos y de acción que los hacen resaltar. Es una aproximación diferente que tiene el potencial de conquistar a todos los fans.
Del cómic a la pantalla
Uno de los aspectos más interesantes de Spider-Noir es su estilo visual. Notablemente, Amazon liberará dos versiones de cada capítulo, una en blanco y negro y otra a color. Esta es una diferencia significativa. Aunque uno podría llegar a pensar que es la misma experiencia, la realidad es que cada forma de ver la serie nos ofrece una experiencia visual diferente. Todo esto se complementa de gran forma con la cinematografía, efectos especiales y la forma en la que las escenas de acción están construidas.
Comenzando con la opción visual, las dos formas de ver la serie tienen su carisma. Blanco y negro es la manera estándar en esta ocasión. Debido a que la serie se desarrolla en la década de 1930, el objetivo es replicar el estilo de esta época, pero con técnicas modernas que sean capaces de presentar algo que no era común en ese entonces. Esto hace que ciertos ángulos, tomas y la composición de varias escenas tengan un mayor peso, enfocándose en diferentes personajes o dándole mayor importancia a los objetos. De igual forma, los efectos especiales lucen mejor de esta forma, incluso si hay un par de momentos en donde ver a The Spider columpiarse puede arruinar la inmersión de más de uno.
Por su parte, la opción a color va más allá de lo que uno podría llegar a pensar. La corrección de color es increíble, y parece que la serie trata de imitar la saturación que encontramos en los cómics. Aunque esto hace que los efectos especiales sean más fáciles de notar, también eleva la composición de las escenas a su propia manera, dándole al mundo y al vestuario una identidad única que parece combinar una línea delgada entre homenaje a esta época y algo kitsch. Sin importar cuál sea su elección, Spider-Noir es un deleite visual. No puedo esperar para ver cómo es que el resto de la serie se aloca con estas dos ideas visuales.
Ahora, uno de los puntos más importantes a notar con Spider-Noir tiene que ver con Nicolas Cage. El actor tiene 62 años, por lo que pedirle que haga algunas de las acrobacias que realiza The Spider es imposible. Si bien lo podemos ver dando un par de golpes en varias ocasiones, hay una clara diferencia cuando se pone la máscara y un doble se encarga de todas las escenas de acción. Es un detalle que sí logra sacar de la inmersión a más de una persona, pero la persona detrás del traje es capaz de imitar los movimientos y manierismos de Cage, lo cual es algo de admirarse.
Spider-Noir quiere verse como el cómic y, al mismo tiempo, una película noir de la década de 1930. Afortunadamente, logra sus objetivos de gran forma. Aunque suene ridículo, mi recomendación sí es ver cada capítulo dos veces. Los cambios visuales son lo suficientemente notorios para que tengas una experiencia diferente. A la par, cada forma tiene ventajas que elevan las decisiones cinematográficas, sin que este aspecto llegue a ser revolucionario, aunque también hacen que los efectos visuales resalten más en ciertos momentos. Pese a esto, el resultado final es positivo, y le da una identidad única a este proyecto.
¿Imperdible para los fans?
Spider-Noir es un experimento muy interesante para Spider-Man. La serie es capaz de crear su propia versión del personaje que, si bien sigue algunos conceptos básicos que todos ya conocen, nos ofrece una historia muy entretenida con personajes bien establecidos. Aunque no tengo idea de cómo avanza la serie después del tercer capítulo, este primer tercio establece un misterio interesante y nos ofrece una mirada a una variante muy carismática de este mundo, el cual camina una delgada línea entre el realismo de la época y la fantasía de los cómics.
Por su parte, su apartado visual es impresionante. Ya sea que optes por ver los capítulos en blanco y negro o a color, te vas a encontrar con una gran experiencia que le da una identidad única a este mundo. Junto a esto, las escenas de acción están muy bien construidas, dándole a todo el elenco el espacio suficiente para crear sus propias versiones de los personajes que ya todos conocemos. Todo esto sin mencionar el gran trabajo de actuaciones que Nicolas Cage y el resto de los involucrados nos presentan.
Spider-Noir es una aproximación única al personaje que todos conocemos. Dudo mucho que veamos más de este universo después de su primera temporada, pero como ventana al extenso universo de Spider-Man, Sony y Amazon nos han presentado algo que vale mucho la pena. Spider-Noir llegará a Prime Video el 25 de mayo de 2026.






















