
Tendrán poco tiempo para recaudar en taquilla
La posible compra de Warner Bros. por parte de Netflix ya empieza a generar inquietud en Hollywood, y uno de los puntos más polémicos gira en torno al tiempo que las películas permanecerían en cartelera. De acuerdo con un reporte de medios, la plataforma de streaming impulsa una “ventana” de apenas 17 días entre el estreno en cines y la llegada al catálogo digital, una cifra que choca frontalmente con el estándar tradicional de la industria, que ronda los 45 días.
Aunque esto no confirma que ese plazo se aplique de forma automática a las producciones de Warner Bros., sí deja claro el rumbo que Netflix quiere tomar. Las cadenas de cine, como AMC, consideran que reducir la ventana a poco más de dos semanas pondría en riesgo el modelo de exhibición, mientras que el gigante del streaming prioriza fortalecer su plataforma. En el mejor de los casos, ambas partes podrían negociar un punto medio, pero la tensión entre estudios, salas y creadores parece inevitable.
Decisión cuestionable
De concretarse ese escenario, grandes estrenos del estudio podrían verse seriamente afectados. Proyectos como Superman 2 de James Gunn, The Batman: Parte 2 de Matt Reeves, Gollum o Godzilla x Kong: Supernova tendrían menos de tres semanas en pantalla grande antes de aterrizar en Netflix. La pregunta es cómo reaccionarán directores y productores al ver que obras pensadas para la experiencia cinematográfica pierden rápidamente su espacio en cines.
El acuerdo, valuado en $82.700 millones de dólares, ya enfrenta resistencia política y escrutinio antimonopolio en Estados Unidos, además de una demanda de un suscriptor de HBO Max que teme una reducción de la competencia. Aun así, Ted Sarandos, director de Netflix, se muestra confiado en que el proceso regulatorio favorecerá la operación. Mientras tanto, voces como la de Rian Johnson, molesto por el estreno limitado de su última película para la plataforma, anticipan un debate que apenas comienza sobre el futuro de las salas y el peso real del streaming en la industria cinematográfica.
Vía: IGN






















