
Se quejan de una decisión deliberada
Bobby Kotick, exdirector ejecutivo de Activision Blizzard, volvió al centro de la conversación pública tras emitir duras declaraciones sobre el estado actual de su antigua compañía, la franquicia Call of Duty y el mercado de consolas en general. Sus palabras surgieron como parte de su respuesta legal ante una demanda interpuesta por un grupo de inversionistas, quienes lo acusan de haber precipitado la venta de la empresa a Microsoft por $69 mil millones de dólares para asegurar beneficios personales y protegerse de señalamientos internos. Kotick ha negado cualquier irregularidad.
Los demandantes, encabezados por el fondo de pensiones sueco Sjunde AP-fonden (AP7), sostienen que el acuerdo fue desfavorable para los accionistas, argumentando que el precio de 95 dólares por acción era demasiado bajo. En su defensa, Kotick ha intentado demostrar que la operación fue oportuna, apoyándose en lo que describe como un deterioro sostenido del negocio, tanto en Activision Blizzard como en el sector de consolas. Incluso señaló a la empresa Embracer como una parte interesada indirecta en la demanda, algo que la compañía europea ha rechazado.
Dice que el mercado va en declive
Parte central de su argumentación se basa en el desempeño reciente de COD y del mercado. En un fragmento que rápidamente se viralizó entre la comunidad, Kotick afirmó: “Hoy, dado que las ventas de consolas están en su punto más bajo y las ventas de Call of Duty han caído más del 60 % con respecto al año anterior, el demandante debería expresar su extrema gratitud por la previsión que demostró el liderazgo de Activision al consumar esta transacción”. Con ello, busca reforzar la idea de que vender la empresa en ese momento fue una decisión acertada.
Sin embargo, estas afirmaciones no han estado exentas de controversia. Kotick no presentó pruebas directas que respalden la supuesta caída del 60 %, y ni Microsoft ni Activision han publicado cifras oficiales de ventas de Black Ops 7. Aun así, reportes de firmas como Circana y datos del mercado europeo indican que el título ha tenido un desempeño inferior al de Black Ops 6, lo que alimenta el debate sobre el momento actual de la saga y el rumbo del negocio. En medio del proceso legal, las declaraciones del exejecutivo reabren la discusión sobre si la venta fue una jugada visionaria o una oportunidad perdida.
Vía: IGN






















